«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Las prisiones catalanas registraron el pasado año una media de más de dos armas blancas incautadas al día

Cataluña, única región de España con mayoría de presos extranjeros, dispara las incautaciones de armas blancas en prisión

Centro penitenciario Brians II.

Las prisiones catalanas registraron el pasado año una media de más de dos armas blancas incautadas al día y cerca de 700 agresiones al personal penitenciario en un contexto de creciente tensión dentro de los centros. Cataluña es además la única región de España donde los presos extranjeros ya superan a los nacionales.

Cataluña registró en 2025 un total de 822 armas blancas requisadas en sus centros penitenciarios, una cifra que refleja el deterioro de la seguridad en las cárceles de la región y que supone un aumento del 18,27% respecto a 2021, cuando se incautaron 695. Los datos figuran en una respuesta parlamentaria del Govern a VOX consultada por The Objective.

La cifra resulta especialmente significativa si se tiene en cuenta que la población penitenciaria catalana asciende a 9.159 internos. El volumen de armas requisadas equivale a más de dos incautaciones diarias dentro de los centros.

A esta situación se suma el aumento de la violencia contra los trabajadores penitenciarios. Según datos del Departamento de Justicia y Calidad Democrática, en 2025 se registraron 699 agresiones al personal en las cárceles catalanas, más que en cualquier otra región española. Del total, 47 fueron consideradas graves y 652 leves.

Los datos oficiales reflejan 3,1 agresiones graves y seis leves por cada 1.000 internos, además de 37,6 agresiones sin lesión. Los sindicatos denuncian que estas cifras evidencian una situación de exposición constante del personal a episodios violentos, aunque muchos no terminen en baja médica.

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha alertado de que las agresiones leves siguen creciendo y se han convertido en una forma de violencia «normalizada» dentro de las prisiones catalanas. El sindicato advierte de que la reducción de agresiones catalogadas administrativamente como graves «no implica un menor impacto real» sobre los trabajadores.

«Detrás hay amenazas, golpes, estrés acumulado y desgaste psicológico», subraya CSIF, que también denuncia cambios en la forma de contabilizar los incidentes. Entre ellos, la eliminación del apartado de tentativa de agresión o el uso de ratios y porcentajes en lugar de cifras absolutas.

Para la organización sindical, estos cambios dificultan la comparación con ejercicios anteriores y «distorsionan la percepción real del problema». «No es un cambio técnico inocente, es una manera de suavizar una realidad que sigue siendo muy grave«, añade.

El informe recoge además 3.815 alteraciones del orden, 1.982 agresiones entre internos, 2.327 episodios de violencia autodirigida y 67 incendios dentro de los centros penitenciarios catalanes. También se registraron 114 incidentes de conducta sexista y 22 agresiones calificadas como psiquiátricas.

Los centros con mayor conflictividad fueron Brians 1, con 250 agresiones registradas; Brians 2, con 125; Puig de les Basses, con 77; y el Centre de Jóvenes, con 70. En estos centros se requisaron además 53, 154, 99 y 79 armas blancas respectivamente.

En este contexto, CSIF insiste en la necesidad de reconocer al personal penitenciario como agentes de la autoridad, una reivindicación debatida recientemente en el Parlament de Cataluña. El sindicato considera que se trata de una medida «básica de protección jurídica» y de refuerzo del principio de autoridad dentro de las cárceles.

Cataluña presenta además una singularidad respecto al resto de España: es la única región donde los presos extranjeros superan a los nacionales. A cierre de 2025, 4.840 internos, el 53% del total, habían nacido fuera de España.

Entre ellos, el grupo más numeroso procede de Marruecos, con un 36,6%, seguido de Argelia, con un 7%. Los internos procedentes de países africanos fuera del Magreb representan el 5,6%, mientras que los originarios de Asia suponen el 4,5%.

La situación catalana ya ha llamado la atención a nivel europeo. El informe SPACE I 2024 del Consejo de Europa sitúa a la administración penitenciaria catalana entre las regiones europeas con mayor proporción de presos extranjeros, sólo por detrás de países como Luxemburgo, Suiza, Grecia, Chipre o Austria entre los territorios con más de 500.000 habitantes.

Otras regiones españolas también presentan elevados porcentajes de reclusos extranjeros, aunque por debajo de Cataluña. La Comunidad de Madrid registra un 42% de internos no nacionales, una proporción similar a la de Andalucía. La Comunidad Valenciana cuenta con 1.845 presos extranjeros de un total de 5.800 internos.

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