Un total de 53 inmigrantes ilegales han sido trasladados este martes desde el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Ceuta (CETI) hacia distintas comunidades autónomas de la península en una salida extraordinaria organizada por el Ministerio de Inclusión para aliviar la saturación del centro.
El CETI alberga actualmente en torno a 900 inmigrantes ilegales, pese a contar con una capacidad ordinaria de 512 plazas. La cifra supone casi el doble de su aforo previsto y ha obligado a habilitar espacios improvisados, incluido el garaje del propio recinto, para alojar a los recién llegados.
Los trasladados serán derivados a distintas organizaciones en territorio peninsular, donde continuarán su itinerario administrativo para intentar regularizar su situación o fijar destino en otro país.
La medida llega después de que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, trasladara al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la situación de saturación tanto del CETI como de los centros de menores, que también registran cifras extraordinarias de sobreocupación.
El incremento de entradas ilegales en las últimas semanas ha forzado la activación de un dispositivo más amplio de derivaciones para evitar el colapso total de las instalaciones. Ceuta vuelve así a convertirse en epicentro de la presión migratoria, mientras el sistema de acogida roza el límite estructural de su capacidad.