
La tensión volvió a crecer este miércoles en Ceuta durante la segunda jornada consecutiva de protestas convocadas para reclamar la devolución de los ilegales llegados a la ciudad autónoma. La manifestación se desplazó hasta la playa del Trampolín, donde un grupo de ceutíes terminó echando a los inmigrantes acampados en la zona, frente a la inacción del Gobierno.
En medio de la situación la Policía Nacional mantuvo a los acampados agrupados en una zona de la playa, mientras algunos manifestantes terminaron acercándose a la orilla de la playa. Mientras se disolvía el asentamiento se escucharon consignas como «esta es nuestra playa».
Durante los momentos de mayor tensión, la Policía ha utilizado salvas disuasorias y lanzó gas hacia la arena para contener la situación.
En días recientes los cuerpos policiales llevaron a cabo una intervención en la Playa del Trampolín, logrando desalojar a más de 1.000 inmigrantes ilegales que se habían agrupado para solicitar asilo al Gobierno.