Miles de ceutíes han vuelto a salir este domingo a las calles para reivindicar la españolidad de Ceuta y exigir la protección de la frontera con Marruecos, mes y medio después de la invasión del pasado 30 de julio. La movilización ha partido desde la explanada Juan Carlos I y tiene como destino el paso fronterizo del Tarajal.
La protesta ha sido convocada por la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos (FPAV), que tiene previsto leer un manifiesto a su llegada al Tarajal para reclamar la defensa del territorio español y de una frontera que continúa en el centro del debate político tras los acontecimientos de este verano.
Cientos de personas se habían congregado en el punto de partida portando banderas de España, Ceuta y Europa. Representantes de la FPAV han abierto la marcha con una enseña de «Defensa Europa», mientras los participantes sostenían detrás una gran pancarta con un mensaje dirigido a denunciar la situación que atraviesa la ciudad: «S.O.S. Ceuta invadida».
La movilización ha vuelto a dirigir buena parte de sus críticas contra la gestión del Gobierno. Entre las consignas pronunciadas por los asistentes se ha escuchado «delegado, dimisión», en referencia al delegado del Gobierno en Ceuta, cuya salida viene siendo reclamada durante las protestas celebradas desde la invasión.
También se ha escuchado «Tirano, canalla, tú no eres caballa», otra de las consignas dirigidas contra el representante del Ejecutivo central.
La marcha ha comenzado alrededor de las 12.00 horas y ha avanzado hacia el Tarajal escoltada por varios furgones de la Policía Nacional y por militares. El destino elegido tiene una fuerte carga política: la protesta pretende llegar hasta el mismo punto fronterizo que separa la ciudad española de Marruecos.
La convocatoria se produce después de semanas de movilizaciones ciudadanas contra la gestión de la situación en Ceuta. El pasado 6 de septiembre, alrededor de 500 vecinos recorrieron las calles para reclamar mayor seguridad y protección de la frontera, exigir la dimisión del delegado del Gobierno y denunciar la ocupación de espacios públicos. Aquella marcha terminó también en el Tarajal, donde los participantes realizaron una sentada pacífica.
La situación continúa condicionando la vida cotidiana de la ciudad. El viernes, el dispositivo provisional instalado en el Muelle de Poniente alcanzó sus 1.700 plazas, mientras más de 2.000 inmigrantes regresaron a los asentamientos de las playas de Benítez y El Trampolín al quedarse sin sitio después del operativo de traslado.
En paralelo a la marcha organizada por la FPAV, este domingo se ha convocado también una concentración de motoristas con el mismo destino. Ambas movilizaciones tienen previsto converger en la frontera del Tarajal, convertida de nuevo en escenario de la protesta ciudadana y de las reclamaciones para reforzar la protección de Ceuta.