La Guardia Civil desplegó durante la noche de este sábado un dispositivo en la antigua fábrica de harinas situada en el entorno del Muelle Alfau, en Ceuta, ante los avisos sobre inmigrantes que acceden y se ocultan en instalaciones y propiedades de la zona. La operación se produce mientras crece la preocupación por la seguridad en la ciudad tras la invasión de finales de julio.
El operativo comenzó poco antes de las doce de la noche. Varias patrullas de la Guardia Civil, con apoyo de la Policía del Puerto, entraron en las instalaciones provistas de linternas y comenzaron a inspeccionar sus diferentes dependencias.
Durante el registro, los agentes localizaron a un varón marroquí cuya identidad estaba siendo investigada. La inspección continuó posteriormente tanto en la antigua fábrica como en otras infraestructuras de los alrededores.
La actuación se encontró además con una dificultad: varios de los inmigrantes que habían permanecido en el interior escaparon antes de que llegaran las unidades desplegadas, según la información publicada por El Faro de Ceuta.
837 allanamientos desde finales de julio
El dispositivo vuelve a poner el foco sobre uno de los problemas de seguridad que se han agravado en Ceuta durante las últimas semanas. Según las estadísticas del 112 recogidas por el diario ceutí, desde finales de julio y hasta el pasado 10 de septiembre se habían contabilizado 837 allanamientos de morada, equivalentes al 11,8% de las incidencias registradas en ese periodo.
Los allanamientos figuran entre los delitos que más han aumentado junto a las agresiones. A los juzgados ceutíes están llegando varios casos diarios, mientras los vecinos alertan de incursiones en inmuebles e instalaciones privadas.
En el caso del Muelle Alfau, ciudadanos habían avisado de personas que saltaban las verjas de las antiguas instalaciones para introducirse en ellas y permanecer escondidas en distintos puntos del complejo.
La situación evidencia además uno de los problemas que arrastra Ceuta desde la invasión: una parte de los marroquíes que permanece en la ciudad está fuera de los asentamientos y recursos públicos habilitados por las administraciones. Algunos se refugian en instalaciones abandonadas, viviendas y zonas de monte, lo que dificulta conocer dónde se encuentran y mantener un control efectivo sobre ellos.
Controles para localizar casas patera y espacios ocupados
La Guardia Civil mantiene por ello controles en distintos puntos de Ceuta para localizar a esta población dispersa, especialmente en las barriadas. Los agentes también están actuando contra las denominadas casas patera y otras infraestructuras utilizadas como refugio.
El entorno portuario se ha convertido en uno de los puntos especialmente sensibles. El movimiento continuado de inmigrantes alrededor del Muelle Alfau ha generado el temor de que pueda consolidarse un nuevo asentamiento fuera de los espacios controlados por las autoridades.
La operación de este sábado se suma así a las intervenciones desarrolladas durante las últimas semanas en distintos puntos de la ciudad. Mientras miles de personas continúan en Ceuta tras la invasión de finales de julio, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad deben vigilar asentamientos oficiales, buscar instalaciones ocupadas y localizar a quienes permanecen fuera de los dispositivos habilitados.