«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
coincide con la creciente presión migratoria sobre la ciudad

Colapso histórico en la frontera de Ceuta con colas de hasta 18 horas por el aumento del tránsito desde Marruecos

Aduana del Tarajal en Ceuta.

El aumento del número de personas que intenta cruzar desde Marruecos hacia Ceuta ha provocado un colapso histórico en la frontera del Tarajal. Las colas de vehículos en el lado marroquí alcanzan ya hasta dieciocho horas de espera para poder atravesar la aduana con la ciudad autónoma española, una situación que ha desbordado cualquier previsión y ha generado escenas de tensión y desesperación.

El origen del problema se encuentra en una especie de “mini” Operación Paso del Estrecho, consecuencia del regreso a Marruecos de numerosos ciudadanos marroquíes tras pasar las vacaciones en su país de origen, a lo que se suma el tránsito de muchos ceutíes que han cruzado la frontera para visitar a familiares o amigos. La combinación de ambos flujos ha convertido el paso fronterizo en un auténtico cuello de botella.

Las primeras quejas comenzaron el pasado 30 de diciembre, cuando las esperas ya superaban las cuatro horas. Desde entonces, la situación no ha hecho más que empeorar. Ante la falta de respuestas y las duras condiciones, decenas de personas abandonaron sus vehículos y se dirigieron a pie hacia el puesto fronterizo marroquí para exigir explicaciones a la Policía.

Según informa El Faro de Ceuta, los hechos generaron momentos de elevada tensión. Quienes accedían a la fila quedaban atrapados sin posibilidad de salida, debido a la ausencia de carriles de emergencia o de espacios habilitados para esperas prolongadas, algo que sí existe en otros pasos fronterizos. Los afectados denunciaron que nunca habían vivido un bloqueo de esta magnitud, ni siquiera durante anteriores fases de obras en la zona. Testigos señalaron que la única respuesta de las autoridades fue reforzar la presencia policial en el acceso.

Este colapso fronterizo coincide, además, con una creciente presión migratoria sobre la ciudad. Ceuta acoge en la actualidad a unos 420 menores extranjeros no acompañados ilegales, una cifra que ha aumentado de forma significativa en los últimos días, con picos de hasta 25 entradas diarias. El Gobierno local mantiene abiertos todos los centros temporales habilitados, incluidos los instalados en naves del Tarajal, ante una presión que ya no procede solo del mar, sino también de la valla fronteriza.

La mayoría de estos menores entra a nado, aunque también se han registrado accesos mediante saltos de la doble línea perimetral. Es el caso de dos niños de entre 12 y 13 años, uno procedente de Guinea y otro de Sudán, que lograron acceder por esta vía en fechas recientes, según el citado medio.

Ceuta vuelve así a situarse en el epicentro de una crisis fronteriza y migratoria que combina colapso logístico, falta de previsión y una presión constante que el Ejecutivo local afronta con recursos limitados y soluciones temporales.

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