La sanidad pública valenciana hace estragos a consecuencia de la inmigración ilegal masiva, hasta el punto de que el gasto destinado a la atención sanitaria de extranjeros en situación irregular supera ya los 555 millones de euros acumulados entre 2018 y 2025. Los datos reflejan un incremento sostenido de la presión asistencial y del coste económico que soporta el sistema sanitario de la Comunidad Valenciana.
El informe, solicitado por la portavoz de Sanidad de VOX en la Cámara, Ana Vega, revela que la asistencia a este colectivo ha supuesto exactamente 555,1 millones de euros en siete años. El mayor desembolso corresponde a la hospitalización, que suma 168,8 millones de euros, seguida de las consultas de Atención Primaria, cuyo coste total asciende a 212,9 millones de euros durante el mismo periodo.
Uno de los ámbitos donde el incremento resulta más evidente es el gasto total en Atención Primaria asociado a personas con NIE. El importe destinado a este grupo ha pasado de 157,7 millones de euros en 2018 a una previsión de 369,7 millones en 2025, lo que supone un aumento del 134,4% en apenas siete años. Este crecimiento refleja el aumento de la presión sobre los centros de salud y sobre los recursos sanitarios públicos.
También se ha disparado el gasto farmacéutico vinculado a población extranjera no autorizada ni registrada. Según las estimaciones recogidas en el documento, el coste en medicamentos ha pasado de 1,69 millones de euros en 2018 a una previsión de 10,66 millones en 2025. El incremento alcanza así el 529,8%, multiplicándose por más de seis en el periodo analizado.
La presión asistencial también se refleja en el número de consultas médicas. Las primeras visitas en Atención Primaria realizadas en horario ordinario para personas con NIE prácticamente se han duplicado. En 2018 se registraron 708.274 consultas iniciales, mientras que para 2025 la previsión asciende a 1.427.953, lo que representa un aumento del 101,6%.
El impacto no se limita únicamente a los médicos. Los servicios de enfermería y las unidades de apoyo también han experimentado un aumento significativo de actividad. Las consultas de enfermería en centros sanitarios han crecido un 49,5% entre 2018 y 2025, mientras que las unidades de apoyo —que incluyen servicios como planificación familiar u odontología— han incrementado su actividad en un 62,2% durante ese mismo periodo.
Los informes también subrayan que no existen atenciones sanitarias sin identificación previa. Cuando un paciente no está registrado en el sistema sanitario, se le da de alta en el Sistema de Información Poblacional (SIP) en el mismo momento en que recibe atención. Este procedimiento permite generar cualquier actividad clínica o administrativa y registrar el servicio prestado.
El conjunto de datos apunta a un aumento continuado de la presión sobre la sanidad pública valenciana, tanto en volumen de consultas como en coste económico. El crecimiento del gasto, unido al incremento de la demanda asistencial, pone de relieve el impacto que el aumento de la inmigración irregular está teniendo en los recursos del sistema sanitario autonómico.