«Ser es defenderse», RAMIRO DE MAEZTU
La Gaceta de la Iberosfera
Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.
aumenta del 14,5 al 34,8%

Crece el número de catalanes que no aceptan la inmigración porque «no aceptan las costumbres»

Decenas de musulmanes participan en un rezo. Europa Press

Un sondeo del Institut de Ciències Polítiques i Socials (ICPS) ha revelado un incremento de los catalanes que rechazan la inmigración porque «no aceptan las costumbres» de Cataluña, mientras que caen los que consideraban que robaban empleos a los ciudadanos locales.

En una rueda de prensa, el director del ICPS, Oriol Bartomeus, ha considerado que esto representa un cambio «muy de fondo» porque significa que se ha pasado de una crítica a la inmigración de carácter económico a una de carácter cultural y de integración.

En el sondeo, en el que participaron 1.200 personas mayores de 18 años entre el 31 de octubre y el 20 de noviembre, recuperaron la pregunta que se formuló por última vez en 1992 sobre los motivos por los que algunas personas no aceptan a las personas inmigrantes.

Los resultados muestran que un 17,6% de los encuestados aseguran que la rechazan porque ocupan el trabajo de los catalanes, un porcentaje que hace 30 años era del 54,8%.

Oposición a la inmigración

Por su parte, aumenta del 14,5 al 34,8% actual los que se oponen a la inmigración porque consideran que no aceptan las «costumbres» de los catalanes.

«Esto representa un cambio importante a tener en cuenta para los políticos y para su discurso», ha avisado Bartomeus, que ha señalado que existen otras causas entre los encuestados por las que rechazan la inmigración.

Entre estas causas, que recoge el sondeo, está el hecho de ser pobres (11,7%), porque consideran que «sólo vienen lo peor» (11,3%) o porque tienen religiones diferentes (10%), entre otras.

Sin embargo, crece la aceptación de los catalanes que aceptarían que se edificara una mezquita cerca de su casa: en 2001 lo aprobaban un 56,8% de ciudadanos, y ahora un 73,3%.

También ha incrementado el porcentaje de ciudadanos que aceptarían tener un vecino inmigrante, un porcentaje que asciende del 86,4% al 95,7%.

+ en
.
Fondo newsletter