«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Repunte de llegadas al archipiélago en los últimos días

Cruz Roja conocía la oleada de pateras en Baleares con días de antelación y movilizó a sus voluntarios antes del desembarco masivo

Pedro Sánchez con miembros de Cruz Roja. Redes sociales

Cruz Roja sabía con varios días de antelación que Baleares afrontaría esta semana una nueva oleada masiva de pateras. El pasado viernes 20 de febrero, la organización trasladó a su red de voluntarios la necesidad de contar con «máxima disponibilidad» ante la previsión de llegadas constantes de inmigrantes ilegales a las costas del archipiélago, así lo ha informado OkDiario.

El mensaje, remitido por un responsable de la entidad en las Islas, advertía sin ambigüedades: «Hay previsión de llegadas masivas hacia la semana que viene!!!!. Les rogamos que se apunten en la máxima disponibilidad posible, así podemos cubrir las necesidades de todos los perfiles». También señalaba que «el finde también hay previsión de llegadas», facilitando el contacto de la persona de guardia para cualquier modificación en los turnos.

La previsión se cumplió con exactitud. Desde el lunes han sido interceptadas más de una veintena de embarcaciones, con cerca de 400 inmigrantes ilegales a bordo. Sólo en la primera jornada llegaron 76 personas en cuatro pateras localizadas en distintos puntos de Ibiza y Formentera. El goteo no ha cesado desde entonces.

El dato resulta llamativo porque hacía aproximadamente un mes que no se registraban llegadas a Baleares. La última patera había sido detectada el 16 de enero. Sin embargo, tres días antes del repunte, Cruz Roja ya movilizaba a su red de voluntarios para cubrir turnos de mañana, tarde y noche y preparar los dispositivos de atención inmediata.

El protocolo habitual se activa tras el aviso de la Policía Local o la Guardia Civil. En ese momento, la organización despliega vehículos con mantas, ropa y calzado. Los equipos, formados por tres o cuatro voluntarios, cuentan con un responsable y reciben vales de manutención para la asistencia inicial.

Cruz Roja gestiona en Baleares —como en el resto de España— recursos de primera acogida que incluyen alojamiento, manutención, atención sanitaria básica, asesoramiento jurídico y programas de integración. Estas actuaciones se financian en gran parte con fondos públicos.

En 2025, la organización recibió más de 70 millones de euros para la atención a inmigrantes y solicitantes de asilo: 36 millones procedentes de distintos ministerios, 1,1 millones para actuaciones vinculadas a CIE y alrededor de 38 millones de fondos europeos destinados a servicios esenciales de atención humanitaria. Según sus propios datos, el año pasado atendió a casi 200.000 personas en el conjunto del país.

La cuestión que se abre ahora es cómo se anticipó con tanta precisión el repunte migratorio tras semanas sin llegadas y qué información manejaban los responsables de la organización antes de que se produjera el desembarco masivo en las costas baleares.

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