Los delincuentes aprovecharon sus vacaciones para entrar en la vivienda
Cuatro okupas llaman a la Policía cuando el propietario intentaba recuperar su casa en Palma de Mallorca
Cuatro okupas llaman a la Policía cuando el propietario intentaba recuperar su casa en Palma de Mallorca
Varios Agentes de la Policía Nacional. Europa Press.
Por LGI
28 de julio de 2026

Cuatro okupas llamaron a la Policía después de que el propietario de una vivienda de Palma intentara entrar en su propia casa tras regresar de vacaciones. Los agentes comprobaron que el hombre era el verdadero dueño del inmueble y detuvieron a los dos hombres y las dos mujeres que se habían instalado en su interior.

El insólito episodio, adelantado por Diario de Mallorca, comenzó cuando el propietario recibió un aviso de su empresa de alarmas. El hombre llevaba dos semanas fuera y regresó a la vivienda tras conocer que alguien había accedido a ella esa misma mañana.

Al llegar, trató de entrar trepando por la fachada. Fueron entonces los propios okupas quienes alertaron a la Policía para denunciar el intento de acceso del dueño. La intervención de los agentes dio la vuelta a la situación: tras comprobar la titularidad del inmueble y constatar que los cuatro adultos habían entrado de forma ilegal, procedieron a detenerlos.

La rapidez con la que el propietario reaccionó al aviso de la alarma resultó decisiva. La entrada acababa de producirse y el inmueble constituía su vivienda habitual, por lo que pudo recuperarla sin quedar atrapado en un largo procedimiento judicial.

Una supuesta compra por 1.500 euros

Una de las okupas aseguró ante los agentes que había comprado la vivienda por 1.500 euros y que llevaba varias semanas residiendo en ella. Sin embargo, la versión quedó desmentida por el registro del sistema de seguridad, que situaba la entrada en esa misma mañana.

En apenas unas horas, los okupas habían provocado numerosos desperfectos. La cadena de la verja había desaparecido, la puerta principal estaba forzada y el sistema de alarma había sido desactivado. También habían accedido a un almacén y faltaban botes de pintura.

El propietario denunció además la desaparición de mobiliario, objetos del salón y la cocina, ropa y libros. La Policía encontró también a varios menores dentro de la vivienda, que fueron entregados a otros familiares después de la detención de los cuatro adultos.

El caso refleja el riesgo al que se enfrentan los propietarios durante las vacaciones y la importancia de avisar de inmediato a las fuerzas de seguridad. Cuando la entrada ilegal afecta a una vivienda habitual puede constituir un delito de allanamiento de morada, lo que permite una actuación policial más rápida. En otros supuestos, la recuperación del inmueble puede prolongarse durante meses.

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