Forman parte de un grupo criminal organizado
Dejan en libertad provisional a los dos marroquíes detenidos en Cox (Alicante) por usar aplicaciones de citas para robar móviles y dinero de cuentas bancarias
Dejan en libertad provisional a los dos marroquíes detenidos en Cox (Alicante) por usar aplicaciones de citas para robar móviles y dinero de cuentas bancarias
Teléfonos robados. Europa Press
Por Rubén Pulido
19 de marzo de 2026

Fuentes de la Guardia Civil consultadas por LA GACETA han confirmado la detención de dos individuos de origen marroquí en la localidad de Cox (Alicante) como autores de una serie de robos y estafas bancarias cometidas mediante el uso de aplicaciones de citas dirigidas a hombres.

La operación, llevada a cabo por el Área de Investigación de la Guardia Civil de Callosa de Segura, se inició el pasado 11 de enero tras la denuncia de una primera víctima y culminó el 10 de marzo con la detención de dos de los implicados en Cox.

Los detenidos, de 18 y 26 años respectivamente, formaban parte de un grupo criminal organizado con funciones claramente diferenciadas. Según las fuentes consultadas, uno de ellos se encargaba de contactar con las potenciales víctimas a través de las aplicaciones de citas, concertar los encuentros y sustraer los teléfonos móviles. Otro facilitaba la huida inmediata del lugar, mientras que el tercero gestionaba las operaciones fraudulentas con el dinero obtenido, realizando transferencias y extracciones.

El modus operandi era sencillo pero altamente efectivo y se repetía con precisión. Los autores seleccionaban a varones de distintas edades y localidades a través de las apps de citas. Una vez acordada la cita, solían quedar en puntos discretos de Cox o la cercana Redován, en la provincia de Alicante. Durante el encuentro, solicitaban el teléfono móvil de la víctima alegando que el suyo se había quedado sin batería o que necesitaban hacer una llamada urgente. La mayoría de las veces, la víctima, en un acto de confianza, desbloqueaba el dispositivo y se lo entregaba. En ese instante, los delincuentes procedían a la sustracción; en algunos casos mediante un empujón o forcejeo, y en otros aprovechando un simple descuido para huir corriendo.

Una vez en posesión del terminal —que normalmente permanecía desbloqueado por la propia víctima—, accedían de inmediato a las aplicaciones bancarias o servicios de pago móvil como Bizum. En cuestión de minutos realizaban transferencias no autorizadas, pagos varios o se dirigían a cajeros automáticos para retirar efectivo, todo ello durante la misma noche para maximizar el beneficio antes de que la víctima pudiera reaccionar y bloquear sus cuentas. Este patrón se repitió sistemáticamente durante los meses de enero a marzo.

Hasta la fecha, la investigación ha vinculado al grupo al menos siete hechos delictivos. Tres robos con violencia o intimidación, cuatro hurtos y seis estafas bancarias. Las víctimas residen en diferentes localidades de las provincias de Alicante, Murcia y Albacete. En uno de los casos más destacados, los autores llegaron a sustraer 1.600 euros mediante extracciones no autorizadas en cajeros automáticos. Las fuentes de la Guardia Civil destacan que las víctimas son todas varones y de edades y perfiles variados, lo que demuestra que el grupo actuaba sin discriminación con tal de obtener un beneficio rápido.

Un elemento clave que permitió avanzar en la investigación fue la recuperación de uno de los teléfonos móviles sustraídos. Durante una identificación rutinaria de uno de los implicados, los agentes observaron en el fondo de pantalla del dispositivo una cruz característica que una de las víctimas había descrito previamente en su denuncia. Esta coincidencia no solo permitió relacionar el terminal con los hechos delictivos, sino que también ayudó a identificar a una víctima adicional que aún no había formalizado la denuncia.

Las mismas fuentes consultadas por LA GACETA señalan que no se descarta la existencia de más víctimas que, por vergüenza, temor o incluso por no haberse percatado inmediatamente de las estafas, no hayan acudido todavía a denunciar. Este tipo de delitos, que combinan el robo físico con la estafa digital inmediata, generan un doble impacto en las personas afectada, por un lado la pérdida material y por otro la vulnerabilidad emocional derivada del contexto de una cita.

Tras su detención el pasado 10 de marzo, los dos individuos de 18 y 26 años fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Orihuela. El magistrado decretó su libertad provisional con medidas cautelares mientras se tramita el procedimiento.

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