
La actual presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, aparece vinculada a una operación empresarial que habría permitido a Julio Martínez Martínez, intermediario que realizó pagos al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, obtener una millonaria comisión por recuperar parte de las reservas de oro venezolanas depositadas en Emiratos Árabes Unidos. Según la declaración judicial del empresario, cuyo contenido ha revelado El Mundo, sus contactos con la dirigente chavista facilitaron la firma de un acuerdo con una entidad financiera pública de Venezuela que contemplaba importantes beneficios para una sociedad domiciliada en las Islas Vírgenes Británicas.
El contrato, firmado el 18 de diciembre de 2020 con el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes), establecía una retribución equivalente al 8,75% de los fondos recuperados de una operación relacionada con el oro venezolano. El dinero debía transferirse a una compañía controlada por Martínez en la isla de Tórtola, territorio conocido por su régimen fiscal favorable. El acuerdo fue suscrito por Xavier León, entonces vicepresidente de Bandes, y surgió a través de Héctor Obregón, antiguo responsable de la entidad bancaria y posteriormente nombrado presidente de la petrolera estatal PDVSA.
La magnitud del negocio podría haber sido extraordinaria. Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que los activos venezolanos vinculados al fondo emiratí Nur Capital podían corresponder a unas 27 toneladas de oro, valoradas en más de 1.000 millones de dólares. De haberse recuperado íntegramente esa cantidad y aplicado el porcentaje previsto, los honorarios potenciales habrían ascendido a decenas de millones de dólares, antes de las deducciones contempladas contractualmente.
Durante su comparecencia del pasado 21 de julio ante la Justicia española, Martínez explicó cómo había logrado establecer relaciones con los responsables de las instituciones financieras venezolanas. El empresario aseguró que conoció a Delcy Rodríguez gracias a José Luis Rodríguez Zapatero y reconoció que su principal conexión dentro del régimen chavista era precisamente la dirigente venezolana. Esta relación habría resultado determinante para acceder a los responsables de Bandes y negociar las condiciones económicas del acuerdo.
Los fondos que se pretendían recuperar tenían su origen en operaciones realizadas durante el mandato de Nicolás Maduro. En 2017, las autoridades venezolanas habían colocado importantes activos de oro en estructuras financieras vinculadas a Emiratos Árabes Unidos. Posteriormente, en plena crisis institucional y ante la posibilidad de que Juan Guaidó consiguiera reconocimiento internacional y acceso a determinados recursos estatales, el chavismo buscó preservar el control de esos activos.
Pese a las elevadas expectativas económicas, Martínez sostuvo ante el juez que nunca percibió la comisión pactada, puesto que las gestiones para recuperar el oro no llegaron a completarse. El empresario relacionó esta iniciativa con un proyecto para establecer una sociedad en Dubái que comenzó a plantearse después de una comida con Zapatero en el restaurante madrileño Portonovo. No obstante, tanto el antiguo presidente socialista como el propio Martínez han desvinculado al primero de esa operación empresarial concreta.
La declaración judicial también ha aportado nuevos detalles sobre la participación del entorno de Zapatero en el rescate público de 53 millones de euros concedido a la aerolínea Plus Ultra por el Gobierno de Pedro Sánchez. Martínez aseguró que el expresidente conocía de antemano que la ayuda iba a recibir el visto bueno del Ejecutivo y que, gracias a esa información, pudo comunicar a los responsables de la compañía que la financiación estaba aprobada.
Durante el interrogatorio, el juez José Luis Calama preguntó expresamente al empresario si sus explicaciones significaban que Zapatero disponía de información anticipada sobre la concesión de los fondos. Martínez respondió afirmativamente, aunque aseguró desconocer qué contactos o actuaciones habría realizado el exjefe del Ejecutivo para conocer la decisión gubernamental. Su testimonio sitúa así al expresidente como una figura relevante en las comunicaciones previas a la aprobación del rescate, sin acreditar por sí solo que interviniera en su autorización.
El empresario también confirmó que Plus Ultra le abonó una comisión de éxito del 1% del importe de la ayuda pública, equivalente a 530.000 euros. Según su versión, fue el propio Zapatero quien le introdujo en las conversaciones con la aerolínea. Martínez afirmó que carecía de contactos dentro de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y presentó su intervención como una labor de intermediación entre el antiguo dirigente socialista y los responsables de la compañía aérea.
Las primeras conversaciones con Plus Ultra, según relató, estuvieron centradas en una financiación de 15 millones de euros solicitada por su entonces director financiero, Roberto Roselli. La cantidad acabó elevándose hasta los 53 millones concedidos en 2021. Martínez atribuyó esa diferencia a la evolución de los mecanismos de apoyo público disponibles durante la pandemia: mientras que en abril de 2020 se estudiaban préstamos respaldados por el Instituto de Crédito Oficial, posteriormente entró en funcionamiento el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas.
Las revelaciones judiciales conectan, por tanto, dos operaciones de gran volumen económico relacionadas con el entorno de Zapatero: un contrato para recuperar activos públicos venezolanos mediante una sociedad radicada en las Islas Vírgenes Británicas y las gestiones alrededor del rescate estatal de Plus Ultra. Ambas aparecen en la declaración de Julio Martínez, aunque el empresario distingue entre el proyecto venezolano, por el que afirma no haber cobrado, y la operación de la aerolínea, por la que reconoce haber recibido una comisión.