El antiguo Grand Hotel Callao Sport, situado en el municipio de Adeje, (Santa Cruz de Tenerife) ha sido finalmente evacuado este miércoles después de haber permanecido ocupado durante más de 9 meses. El dispositivo arrancó a primera hora de la mañana cuando la mayor parte de los residentes ilegales decidió abandonar el complejo sin resistencia dentro del plazo establecido por la Audiencia Provincial.
Cuando los agentes de la Guardia Civil accedieron al recinto, apenas quedaban “seis o siete” personas en su interior, según las mismas fuentes. La operación se desarrolló con normalidad y sin incidentes. La orden judicial, emitida a comienzos de noviembre, ofrecía un margen para la salida voluntaria de los más de 200 okupas, procedentes de diferentes países.
El hotel, que abrió en 2009, había permanecido cerrado desde 2020 debido al impacto económico de la pandemia. Tras quedar inactivo, fue puesto a la venta, pero terminó convirtiéndose en objetivo de una okupación masiva que, según la empresa propietaria, generó una situación de inseguridad creciente en la zona y un conflicto que se fue agravando con el paso de los meses.
La Audiencia Provincial ordenó el desalojo al confirmar indicios de robos, daños materiales, tráfico de sustancias y otros incidentes dentro del establecimiento. De acuerdo con la cronología aportada por las autoridades, la okupación comenzó en febrero de 2025 y se expandió con rapidez, estabilizándose en apenas unas horas como un asentamiento en el interior del complejo hotelero.
Según informa el diario El día, el estado en el que han dejado el Hotel es «dantesco y deplorable» además de que durante estos meses ha tenido que pagar 30.000 euros en factura de luz, unos 13.000 de tasa de basura, más IBI. A ello se suma el chantaje que estaban recibiendo los propietarios: los okupas pedían 250.000 euros por marcharse.
Durante el tiempo que el inmueble permaneció okupado se produjeron dos incendios. El más grave ocurrió el 14 de julio de 2025 y provocó quemaduras severas e intoxicación por humo a dos hombres -uno de ellos en estado crítico-, además de afectar moderadamente a una mujer. La Guardia Civil llegó a detener a un joven de 26 años como presunto autor del fuego, que habría sido originado de forma intencionada y presentaba varios puntos de ignición.
El segundo incendio se registró el pasado 5 de diciembre en la zona trasera del edificio, cerca de las antiguas instalaciones deportivas, y afectó a diversos objetos acumulados. Fue controlado por bomberos de Guía de Isora y Adeje, sin causar heridos; los primeros análisis también apuntaron a un origen provocado. Las intervenciones de emergencia evidenciaron conexiones eléctricas improvisadas, bombonas de gas y falta de medidas de seguridad.