Una mujer ha sido detenida en el municipio de Carballo, en La Coruña, por, presuntamente, ser la autora de once incendios forestales ocurridos en la provincia. La investigación forma parte de la llamada operación Monte Fumeiro, desarrollada por la Guardia Civil en coordinación con el Seprona, y se centró en una cadena de fuegos que se originaron durante julio y agosto en diferentes puntos de la parroquia de Entrecruces.
El primer incendio de esta serie se registró el 10 de julio. A partir de ahí, se produjeron otros diez con fechas muy próximas: el 31 de julio y los días 5, 7, 8, 9, 11, 16, 17, 18 y 19 de agosto. La sospechosa fue finalmente identificada y arrestada, aunque tras pasar a disposición del Juzgado de Instrucción número 3 de Carballo, la jueza decidió dejarla en libertad provisional mientras prosigue la instrucción del caso.
Afortunadamente, ninguno de los once fuegos llegó a ocasionar daños graves gracias a la rápida actuación de los equipos de extinción. Sin embargo, la reiteración de focos obligó a desplegar una vigilancia constante en la zona, lo que supuso desviar recursos humanos y materiales de otros municipios en plena oleada de incendios que afecta a toda Galicia.
Según datos del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, la mano humana está detrás del 96% de los incendios forestales. Esta cifra engloba tanto a los provocados de forma intencionada como a los que derivan de conductas negligentes. El caso de Carballo se suma a la larga lista de detenciones llevadas a cabo este verano: desde el 1 de junio, dentro de la Operación Verano contra los Incendios, han sido arrestadas 33 personas y otras 93 están siendo investigadas.
Entre los detenidos de mayor relevancia figuran un hombre acusado de provocar el fuego de Vilardevós, que devastó 600 hectáreas, y otro sospechoso de originar el incendio de Oímbra, que dejó varios heridos graves. Ambos se encuentran en prisión provisional. La Fiscalía de Medio Ambiente de Galicia ya ha advertido de que solicitará de forma sistemática este tipo de medidas cautelares para frenar la reiteración delictiva y reforzar la eficacia disuasoria.
La actual campaña de incendios en Galicia está siendo una de las más destructivas en décadas. Más de 92.000 hectáreas han quedado reducidas a cenizas en lo que va de temporada, una cifra que se aproxima al desastre de 2006, cuando se alcanzaron las 96.000. El mayor fuego hasta la fecha ha sido el declarado en la parroquia de Seadur, en Larouco (Ourense), que arrasó por sí solo más de 30.000 hectáreas, convirtiéndose en el incendio más grande documentado en la historia de la comunidad autónoma.