
La Policía Nacional ha detenido en Burgos a un hombre de entre 35 y 40 años, con más de una decena de antecedentes policiales, como presunto autor de dos incendios provocados que causaron la destrucción de cuatro vehículos y daños en la fachada de una vivienda.
Los hechos se produjeron en dos episodios distintos durante el mes de mayo. El primero tuvo lugar el pasado 18 de mayo, cuando ardió un turismo estacionado en el interior de una parcela individual con vivienda en el distrito oeste de la ciudad. En ese momento, el propietario del vehículo se encontraba dentro de la casa.
Dos días después, durante las primeras horas de la madrugada del 20 de mayo, otros tres vehículos —un turismo y dos furgonetas— quedaron calcinados tras un nuevo incendio registrado en una calle de la urbanización Los Parralillos.
En este segundo episodio, la rápida intervención de los Bomberos del Ayuntamiento de Burgos permitió sofocar las llamas y evitar que el fuego se propagara. La Policía Nacional desalojó las viviendas más cercanas al foco del incendio y avisó a algunos vecinos para que pudieran retirar sus vehículos a tiempo.
La investigación ha sido desarrollada por agentes especializados en delitos violentos. Las pesquisas incluyen denuncias, testimonios de los perjudicados y otras diligencias policiales que, según los investigadores, sitúan al detenido en los escenarios de los incendios en el momento en que fueron cometidos.
En los lugares afectados, los agentes localizaron indicios de que los fuegos fueron provocados de forma intencionada. Entre las evidencias recogidas figuran restos de una garrafa de gasolina y del propio combustible, que habría sido rociado tanto sobre los vehículos como en partes de la fachada de los inmuebles.
La principal hipótesis recogida en el atestado policial apunta a un móvil de venganza contra varios de los perjudicados, a quienes el detenido conocía con anterioridad.
El hombre fue arrestado y puesto a disposición judicial como presunto autor de los incendios, que provocaron importantes daños materiales y obligaron a activar un dispositivo de emergencia para evitar riesgos mayores para los vecinos.