«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Cuenta con una orden de expulsión no ejecutada

Detenido un inmigrante ilegal marroquí en Cieza (Murcia) por masturbarse delante de una niña de cinco años

Vehículo de la Guardia Civil. Europa Press

Un inmigrante ilegal de nacionalidad marroquí, de 40 años, fue detenido en Cieza (Murcia), por la Guardia Civil, acusado de un grave delito de exhibicionismo tras ser sorprendido masturbándose frente a una niña de apenas cinco años.

Según la información facilitada por la Guardia Civil, el suceso tuvo lugar hace unos días cuando el individuo, oculto tras unos matorrales, llamó la atención de la menor para cometer el acto, generando una oleada de indignación y preocupación en la localidad.

La Guardia Civil, que actuó con celeridad tras recibir la alerta, confirmó que el detenido es un inmigrante en situación ilegal en España. Fuentes del instituto armado consultadas por LA GACETA revelaron que el arrestado no sólo tenía antecedentes por diversos delitos, sino que también pesaba sobre él una orden de expulsión. Las diligencias abiertas por las autoridades han sido remitidas a los juzgados, donde se determinarán las medidas legales a seguir.

El suceso ha desatado un profundo malestar entre los vecinos de Cieza, muchos de los cuales expresaron su preocupación por lo que perciben como un aumento de la delincuencia en el municipio, especialmente vinculada a inmigrantes de origen magrebí. Una vecina de 52 años que ha sido preguntada por LA GACETA sobre lo sucedido asegura que «esto no es algo aislado. «Últimamente, cada vez vemos más incidentes relacionados con personas que no están integradas. No queremos generalizar, pero la sensación de inseguridad está creciendo». Por su parte, un jubilado de 65 años que lleva toda su vida en Cieza, señaló: «Antes este pueblo era tranquilo, pero ahora hay robos, peleas y cosas como esta. Muchos vecinos estamos hartos y parece que las autoridades no hacen lo suficiente».

Estas declaraciones reflejan un sentimiento de inquietud que se extiende por la localidad, donde los vecinos y VOX reclaman medidas más contundentes para garantizar la seguridad. Algunos apuntan a la necesidad de reforzar la presencia policial, mientras que otros piden una revisión de las políticas migratorias, especialmente en casos de individuos con antecedentes delictivos o en situación ilegal. «Cuando alguien tiene una orden de expulsión y sigue cometiendo delitos, algo falla», afirmó para LA GACETA una madre de familia que vive cerca del lugar donde ocurrió el incidente.

La Guardia Civil, por su parte, continúa investigando el caso y recopilando posibles testimonios adicionales para esclarecer los hechos. Mientras tanto, el suceso ha reavivado el debate sobre la convivencia y la seguridad en Cieza, un municipio que está viendo cómo su tranquilidad se ve amenazada por una serie de incidentes que, en su opinión, podrían prevenirse con una mayor vigilancia y control.

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