La Policía Local de Valencia ha detenido a un ciudadano marroquí de 27 años acusado de violar a una joven de 22 años en la playa de la Malvarrosa durante la madrugada del domingo y de agredir posteriormente a uno de los agentes que trataba de arrestarlo.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 7.00 horas, cuando una patrulla de la Unidad de Seguridad, Apoyo y Prevención (USAP) recorría la zona y observó a un hombre y una mujer sobre unas tumbonas.
En un primer momento, los agentes consideraron que podían estar manteniendo relaciones sexuales. Sin embargo, poco después un hombre de origen subsahariano se acercó al lugar y comenzó a recriminar la conducta del sospechoso.
Fue este testigo quien alertó directamente a los policías de que la joven estaba siendo presuntamente violada. Según relató a los agentes, el detenido no conocía a la víctima y habría aprovechado su estado de embriaguez para tumbarla sobre una hamaca, taparle la boca, desnudarla y abusar sexualmente de ella.
Huyó y atacó a puñetazos a un agente
Al advertir la presencia policial, el sospechoso emprendió la huida. Uno de los agentes comenzó a perseguirlo y le ordenó detenerse al grito de «¡Alto, Policía!». En ese momento, el hombre se giró y golpeó repetidamente en la cara al policía, causándole lesiones de distinta consideración.
Finalmente, varios agentes uniformados y de paisano lograron reducirlo y proceder a su detención. El arrestado, identificado como un albañil marroquí de 27 años, fue trasladado a dependencias policiales y deberá pasar a disposición judicial.
La víctima estaba inconsciente y desnuda
Mientras parte de los agentes perseguía al sospechoso, otros atendieron a la joven. La víctima fue encontrada inconsciente, desnuda y con claros signos de intoxicación etílica, por lo que la Policía activó inmediatamente el protocolo establecido para casos de agresión sexual.
Una agente se desplazó al lugar para asistir personalmente a la joven antes de su traslado al Hospital La Fe de Valencia, donde recibió atención médica especializada.
Una vez pudo prestar declaración, la mujer explicó a los policías que había salido de una discoteca próxima para tomar el aire. Según su relato, el acusado se acercó a ella y la atacó sin mediar palabra, la golpeó y le arrancó el vestido, dejándola en un estado de semiinconsciencia que habría aprovechado para agredirla sexualmente.
La intervención de un testigo permitió alertar a la Policía
La actuación del ciudadano que avisó a los agentes resultó determinante para que los policías comprendieran lo que estaba ocurriendo. Fue él quien explicó que la mujer no conocía al detenido y que éste estaba aprovechándose de su estado.
La patrulla pudo intervenir prácticamente en el momento de los hechos, iniciar la persecución del sospechoso y atender inmediatamente a la víctima. El caso queda ahora en manos de la autoridad judicial, que deberá determinar las responsabilidades del detenido por la presunta agresión sexual y el ataque contra uno de los policías durante su arresto.