«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Nuevo ataque contra las Fuerzas Armadas en plena crisis de Ceuta

Tres marroquíes detenidos por lanzar botellas con líquido corrosivo contra una patrulla militar en Ceuta

Policía en el Mercado Central de Ceuta. Redes sociales

La Guardia Civil ha detenido este domingo en Ceuta a tres ciudadanos marroquíes acusados de lanzar varias botellas con líquido corrosivo contra una patrulla de las Fuerzas Armadas, en un nuevo episodio de violencia contra los militares desplegados en la ciudad autónoma.

Los hechos ocurrieron en la zona de San Amaro, próxima a la costa, donde el Ejército mantiene un dispositivo de vigilancia y control. Según fuentes policiales, los tres detenidos arrojaron las botellas contra los militares, aunque ninguna llegó a impactar contra los efectivos.

La Guardia Civil consiguió posteriormente localizar a los presuntos responsables y procedió a su arresto.El incidente se produce apenas un mes después de la entrada masiva de inmigrantes que desbordó Ceuta y en un contexto marcado por reiterados altercados contra las fuerzas desplegadas para recuperar el control y garantizar la seguridad.

«Parece que los militares son el objetivo»

La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha denunciado este «nuevo ataque» contra miembros de las Fuerzas Armadas y ha reclamado medidas inmediatas para reforzar su protección. La organización lamenta que, ante la sucesión de incidentes registrados durante los últimos días, «parece que los militares son el objetivo» de los inmigrantes.

ATME ha vuelto a reclamar al Gobierno el reconocimiento de la actividad militar como profesión de riesgo y que los efectivos desplegados puedan disponer también de la consideración de agentes de la autoridad durante este tipo de operaciones.

La asociación lleva varios días denunciando la situación de vulnerabilidad jurídica y operativa de las tropas que participan en los dispositivos extraordinarios desplegados en Ceuta.

Cuatro marroquíes enviados a prisión por otro ataque

Este nuevo incidente se conoce después de que un juez decretara prisión provisional para otros cuatro ciudadanos marroquíes detenidos por un ataque contra una patrulla militar durante la madrugada del sábado. En aquella ocasión, los detenidos están acusados de apedrear a los soldados, causando heridas leves a un sargento.

Ninguno de los cuatro ha reconocido su participación en los hechos y, según fuentes judiciales, han sostenido que los responsables fueron otros inmigrantes que se encontraban durmiendo con ellos en la misma zona. El ataque se suma a una sucesión de episodios violentos que están aumentando la preocupación entre los militares y las Fuerzas de Seguridad destinadas en la ciudad.

Una patrulla tuvo que huir de una «emboscada»

Uno de los episodios más graves tuvo lugar el pasado 27 de agosto, cuando entre 30 y 40 personas rodearon y atacaron a una dotación militar. ATME calificó aquellos hechos como una «emboscada» y aseguró que los efectivos «tuvieron que salir corriendo para salvaguardar su vida».

Los incidentes han abierto un debate sobre las condiciones en las que el Ejército está desarrollando sus funciones en Ceuta y sobre los medios jurídicos y materiales de los que dispone para responder ante ataques directos.

La sucesión de agresiones ha provocado que las asociaciones profesionales reclamen al Ministerio de Defensa y al Gobierno medidas extraordinarias antes de que se produzcan hechos de mayor gravedad.

La violencia persiste un mes después de la entrada masiva

El nuevo arresto coincide con el primer mes desde la entrada masiva que provocó el despliegue extraordinario de militares, policías y guardias civiles en distintos puntos de Ceuta.

El Debate cifra aquella entrada en alrededor de 80.000 personas de origen marroquí, en uno de los mayores episodios de presión migratoria registrados en la frontera española.

Desde entonces, la ciudad autónoma ha vivido peleas, agresiones, ataques contra agentes y militares y distintos incidentes de orden público, mientras miles de inmigrantes continúan en territorio ceutí.

El lanzamiento de botellas con líquido corrosivo supone ahora un nuevo salto en la gravedad de los ataques sufridos por las tropas desplegadas.

Para la ATME, la acumulación de incidentes demuestra que los militares necesitan mayor protección legal y operativa ante una crisis en la que han pasado de desarrollar tareas de apoyo y vigilancia a convertirse, en algunos casos, en objetivo directo de grupos violentos.

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