Un inmigrante de origen marroquí que cuenta con antecedentes penales ha sido detenido por la Policía Nacional en Palma tras ser acusado de un intento de agresión sexual a una menor de nueve años a la que, según la investigación, llevaba días siguiendo en distintos puntos de su rutina diaria.
El arresto se produjo en la zona de Pere Garau, después de que la niña reconociera al hombre en plena calle y diera la voz de alarma a una persona de confianza de su familia. La rápida intervención permitió movilizar a los padres y a varios vecinos, que iniciaron una persecución tras comprobar cómo el sospechoso trataba de huir del lugar.
Finalmente, varios testigos lograron interceptarlo en el Pasaje Dante, donde fue retenido hasta la llegada de las patrullas policiales. Los agentes procedieron entonces a su detención y traslado a dependencias policiales para la apertura de diligencias.
Según el relato de la menor, el individuo habría intentado sujetarla por el brazo dentro del portal de su vivienda mientras realizaba gestos de carácter sexual. Este episodio habría sido el momento más grave de una situación que se venía repitiendo desde días atrás.
Las investigaciones apuntan a que el detenido se desplazaba desde Santanyí hasta Palma en transporte público con el objetivo de vigilar a la niña. Conocía tanto el centro escolar al que acudía como el lugar donde recibía clases de apoyo y su domicilio, lo que refleja un seguimiento continuado.
De acuerdo con la información publicada por el diario Última Hora, el sospechoso ya había sido visto en repetidas ocasiones en las inmediaciones del colegio y de la vivienda familiar, lo que había generado inquietud en el entorno de la menor antes de que se produjera el intento de agresión.
El hombre, de 52 años, cuenta con un historial delictivo que incluye antecedentes por delitos sexuales, exhibicionismo y hurtos desde 2010, además de haber sido detenido en varias ocasiones anteriores por la Guardia Civil en diferentes puntos de Mallorca.
Tras pasar a disposición judicial, el juez acordó su puesta en libertad provisional, imponiéndole como medida cautelar una orden de alejamiento respecto a la menor mientras continúa el procedimiento.