«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Se enmarca en un contexto previo de presunto acoso escolar

Detenido un menor por agredir a un compañero en un instituto de Fuengirola, donde la víctima permanece hospitalizada grave tras sufrir fractura mandibular

Coche de la policía nacional. Europa Press.

Un menor de 14 años permanece hospitalizado tras sufrir una agresión grave en un instituto de Fuengirola, en un incidente ocurrido el jueves 16 de abril durante el horario lectivo. Según la información disponible, el presunto autor de los hechos es otro estudiante del mismo centro y de la misma clase, que fue detenido por agentes de la Policía Nacional tras el suceso.

De acuerdo con el relato trasladado por la familia de la víctima, el episodio tuvo lugar durante un cambio de clase en horario de mañana. El menor herido habría recibido un golpe en la zona bucal mientras se encontraba girado, lo que derivó en una doble fractura mandibular y la pérdida de una pieza dental. Las mismas fuentes indican que, con anterioridad a la agresión, el supuesto agresor habría dirigido una advertencia verbal instando a la víctima a que no lo mirase.

Tras el impacto, el alumno comenzó a sangrar de forma abundante, lo que motivó la intervención de un docente presente en el centro. Este profesor procedió a separar a los implicados y alertó a los servicios de emergencia y a las fuerzas de seguridad. Posteriormente, efectivos policiales se desplazaron al lugar y practicaron la detención del presunto agresor.

El menor detenido fue puesto en libertad horas más tarde por disposición de la Fiscalía de Menores, organismo que ha asumido la instrucción del caso. La investigación continúa abierta para esclarecer las circunstancias concretas de lo ocurrido y determinar posibles responsabilidades.

En el ámbito sanitario, el alumno lesionado permanece bajo seguimiento médico y deberá someterse a una intervención quirúrgica para la reconstrucción de la mandíbula. Según ha comunicado su entorno familiar, el procedimiento implicará la implantación de placas de titanio en ambos lados de la estructura ósea afectada, con el objetivo de restablecer la funcionalidad.

La familia del menor sostiene que el incidente no constituye un hecho aislado, sino que se enmarca en un contexto previo de presunto acoso escolar. En este sentido, afirman que el estudiante habría sido objeto de amenazas reiteradas desde el curso anterior por parte de varios compañeros, sin que hasta la fecha se hubieran producido agresiones físicas de esta magnitud. Asimismo, indican que habían solicitado al centro educativo medidas organizativas para evitar la coincidencia en el aula entre los implicados.

Por su parte, la familia del menor señalado como agresor niega la existencia de una situación de acoso continuado y atribuye el altercado a desavenencias previas relacionadas con actividades deportivas en las que ambos participaban.

El caso permanece en fase de investigación mientras se analizan los testimonios y se recaban datos adicionales que permitan clarificar el contexto y la secuencia de los hechos.

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