La Policía Nacional ha detenido en las provincias de Tarragona y Barcelona a dos presuntos yihadistas afines a Estado Islámico, también conocido como DAESH, en una operación desarrollada con la colaboración del FBI y bajo la dirección de la Audiencia Nacional.
Los investigadores atribuyen a ambos un delito de adoctrinamiento y capacitación terrorista. Según ha informado este martes la Policía, los sospechosos accedían de forma sistemática y reiterada a plataformas y repositorios digitales con abundante contenido yihadista.
Entre las búsquedas detectadas, algunas estaban orientadas a un posible desplazamiento a un país de Oriente Medio para practicar la yihad violenta. La información policial no precisa el destino ni señala que ese viaje llegara a realizarse.
Una alerta internacional inició la investigación
La operación comenzó a partir de información obtenida mediante la cooperación internacional. La alerta advertía de la presencia en Tarragona de un individuo próximo a los postulados del Estado Islámico y con una intensa actividad de radicalización.
Los agentes especializados en información iniciaron las pesquisas y comprobaron que el principal investigado consultaba de manera habitual distintos espacios de internet dedicados a difundir contenido yihadista radical.
El sospechoso extremaba las medidas de seguridad tanto en sus movimientos físicos como en su actividad virtual, según el comunicado policial. Esa conducta formó parte de las circunstancias examinadas por los investigadores durante el seguimiento del caso.
Las pesquisas permitieron identificar después a una segunda persona relacionada con el principal sospechoso. Los agentes detectaron en ese otro perfil un patrón similar de búsquedas de contenido radical, incluidas las consultas vinculadas al posible viaje a Oriente Medio.
Dos arrestos bajo la dirección de la Audiencia Nacional
La investigación ha sido desarrollada conjuntamente por la Comisaría General de Información y la Brigada Provincial de Información de Tarragona, con cooperación internacional del FBI estadounidense.
Las actuaciones han estado dirigidas por la Sección de Instrucción del Tribunal número uno de la Audiencia Nacional. La información difundida sitúa el núcleo de la operación en la radicalización, el adoctrinamiento y la capacitación terrorista a través de internet. No concreta la preparación de un atentado contra un objetivo determinado ni detalla las localidades en las que se practicaron los arrestos.
El comunicado tampoco especifica las edades o nacionalidades de los detenidos, ni informa sobre las medidas judiciales adoptadas tras la operación.