Agentes de la Policía Nacional han detenido en la ciudad de Alicante a ocho personas, con edades comprendidas entre los 31 y los 73 años, como presuntos autores de delitos de estafa, falsedad documental y pertenencia a un grupo criminal, según ha informado la Comisaría Provincial en un comunicado.
Asimismo, ha precisado que los arrestados presuntamente cobraron cheques falsos en entidades bancarias de la provincia de Alicante por valor de más de 132.000 euros y perpetraron estafas bancarias de naturaleza variada, que iban desde las llamadas “estafas del amor” hasta fraudes de cargos forzados con tarjeta en datáfono.
Dos investigaciones en curso del Grupo de Delincuencia Económica y Fiscal de Alicante de la Policía Nacional, relacionadas con cobros de cheques falsos en entidades bancarias, se cruzaron cuando el resultado de las pesquisas iniciales condujo a los agentes hasta los mismos investigados.
La primera investigación guardaba relación con una denuncia del director de una sucursal bancaria de Alicante, en la que se comunicaba que se habían hecho efectivos cheques mediante ingreso en cajeros automáticos, por un valor de 80.000 euros.
De forma paralela, se inició otra investigación tras la detención de una mujer en una sucursal bancaria cuando intentaba cobrar en ventanilla un cheque por valor de 38.816,18 euros, así como otro cheque previo de 13.357,07 euros, posteriormente identificado como falso.
La Policía Nacional ha detallado que la portadora del cheque fue detenida como presunta responsable de los delitos de estafa y falsedad documental. El documento fraudulento pudo ser intervenido y pertenecía a otra entidad distinta a la del lugar del intento de cobro.
En el marco de esta segunda investigación, se descubrió que el cheque había sido manipulado, figurando la detenida como beneficiaria cuando en realidad correspondía a una empresa que ya había denunciado los hechos.
Posteriormente, los agentes localizaron a otras dos personas implicadas. Una de ellas actuaba como captador de personas con cuentas bancarias en España para cobrar los cheques —las conocidas como mulas bancarias—, mientras que la otra ejercía de intermediario entre este y quien facilitaba los cheques.
Ambas personas fueron detenidas por los mismos delitos. Todos los cheques habían sido manipulados y afectaban a diferentes sociedades mercantiles perjudicadas por los cobros ilícitos.
Gracias a estas detenciones, la Policía Nacional logró relacionar ambas investigaciones y detectar una red criminal dedicada a diversas estafas bancarias, incluyendo una modalidad de estafa del amor, con al menos tres víctimas.
Otro de los delitos investigados es el uso fraudulento de datáfonos. En estos casos, los implicados realizaban compras con tarjeta bancaria, introduciendo manualmente los datos en el terminal en lugar de usar el chip o el sistema contactless, alegando que no funcionaba.
Posteriormente, la entidad emisora detectaba el fraude y cancelaba el pago, sin que el establecimiento percibiera el impago en el momento de la transacción. De esta forma, se produjo un fraude de 6.399 euros en un mismo comercio.
Tras conectar ambas líneas de investigación, se detuvo a cinco personas adicionales, sumando un total de ocho detenidos en el marco de estas operaciones policiales.
Las diligencias fueron puestas a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Alicante, y la Policía Nacional no descarta nuevas detenciones.
Desde la Comisaría Provincial de Alicante se ha explicado que uno de los métodos más habituales en este tipo de fraudes bancarios consiste en la falsificación o manipulación de cheques de empresas.
Para ello, las redes criminales suelen recurrir a personas con dificultades económicas, a las que ofrecen una comisión a cambio de participar en operaciones aparentemente legales. Estas personas, conocidas como mulas bancarias, son el último eslabón de la organización y las más expuestas a la acción policial.
A través de este sistema, las organizaciones criminales logran blanquear el dinero procedente de sus actividades ilícitas.