La Guardia Civil detuvo el pasado miércoles a tres individuos de nacionalidad marroquí, de 28, 38 y 41 años, por su presunta implicación en una red dedicada a la explotación de mujeres inmigrantes en talleres textiles clandestinos en la localidad de Manresa (Barcelona).
Según detallaron fuentes oficiales, los arrestados están siendo investigados por delitos contra los derechos laborales y por su supuesta pertenencia a una organización criminal. Dos de ellos se encontraban, además, en situación administrativa irregular en territorio español.
La operación, desarrollada de forma conjunta por la Policía Judicial de la Guardia Civil en Manresa, la Policía Local y la Inspección de Trabajo, permitió destapar un entramado que utilizaba instalaciones no autorizadas como centros de producción textil. La intervención culminó con la inspección de dos garajes habilitados como talleres, ubicados en el casco urbano de la ciudad.
En esos espacios, los agentes encontraron a once mujeres extranjeras trabajando en condiciones claramente abusivas. Siete de ellas carecían de contrato laboral y todas operaban en un entorno precario, sin medidas de seguridad ni garantías legales. Según los investigadores, las trabajadoras eran sometidas a un control estricto y a jornadas extenuantes.
La estructura del grupo criminal estaba bien definida: uno de los integrantes asumía las funciones de líder y decidía cada día qué producción se trasladaba a grandes superficies, mientras otro miembro coordinaba las entregas y mantenía contacto con encargados que supervisaban el rendimiento de las empleadas.
Tras la intervención policial, uno de los locales fue clausurado por orden de la Policía Local. Los tres sospechosos han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Manresa, que ha asumido el caso. Esta actuación forma parte del esfuerzo continuado de las autoridades por combatir la economía sumergida y los abusos en el ámbito laboral.