Una carta falsa que anuncia que Ceuta pasará a formar parte de Marruecos en las próximas semanas está llegando a centros educativos de la ciudad autónoma. El documento, que simula proceder de las autoridades marroquíes, incluye instrucciones dirigidas a la comunidad educativa y hasta un formulario que debe ser rellenado por sus destinatarios.
El diputado del PSOE de Ceuta y vicepresidente de la Asamblea, Melchor León, ha denunciado públicamente la difusión de estas misivas y ha reclamado que se determine quién está detrás de ellas. Según ha informado El Faro de Ceuta, varios centros ya han trasladado lo ocurrido al Ministerio de Educación.
«Es algo muy grave y desde varios centros educativos se lo han trasladado al Ministerio de Educación. Que se investigue, que se sepa de dónde viene esta carta y se actúe de forma inmediata», ha reclamado León.
La falsificación sostiene que Ceuta quedará bajo soberanía marroquí y plantea cambios en el funcionamiento de los centros educativos. Entre las afirmaciones incluidas figura incluso que los residentes deberán renunciar a su nacionalidad, un extremo falso que contribuye a elevar la alarma entre las familias.
Para dar apariencia de autenticidad, los responsables de la misiva han utilizado una supuesta autoría del Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos. No existe constancia de que el documento proceda de las autoridades del país vecino y la información publicada identifica expresamente esa atribución como falsa.
Ceuta continúa sometida a una fuerte presión desde la invasión los días 30 y 31 de julio, que alteró durante semanas el funcionamiento habitual de la ciudad y obligó a reforzar también la seguridad de los centros educativos. A comienzos de septiembre, la Junta de Personal Docente reclamó precisamente medidas adicionales de protección para garantizar la actividad escolar.
La aparición de documentos que simulan una próxima anexión marroquí introduce así un nuevo elemento de inquietud en una ciudad especialmente sensible a cualquier mensaje relacionado con las pretensiones de Rabat sobre su soberanía. Por ahora, no se ha identificado públicamente al autor o autores de la falsificación.