El radicalismo climático vuelve a poner en el punto de mira el patrimonio cultural y religioso. Dos activistas del colectivo Futuro Vegetal han sido detenidas tras arrojar pintura contra la fachada de la Sagrada Familia de Barcelona.
El propio grupo difundió el vídeo en su cuenta de X, donde se observa cómo las jóvenes lanzan polvo tintado sobre una de las columnas del templo mientras gritan «justicia climática«, antes de ser arrestadas por los agentes.
El sistema nos quiere dóciles, en silencio. Por eso necesitamos acciones disruptivas que incomoden, que rompan la normalidad y obliguen a mirar de frente la Crisis Climática.
— FuturoVegetal🍒 (@FuturoVegetal) September 1, 2025
Sin tensión, no hay cambio 🔥 pic.twitter.com/HnfhwNqvLt
En el mensaje que acompaña a las imágenes, Futuro Vegetal justifica el ataque asegurando que su acción es una protesta contra la «complicidad de los distintos gobiernos en los incendios que han arrasado la Península este verano».
La organización, que se define como un colectivo de «desobediencia civil y acción directa», señala al sector ganadero como responsable del 70% de los incendios forestales según datos del propio Ministerio de Agricultura. Además, acusa al «lobby cárnico» de haber utilizado los fuegos como herramienta propagandística.
Los activistas cargan contra los gobiernos autonómicos y central por «regar con dinero público a las explotaciones ganaderas en lugar de proteger a las personas que han perdido sus hogares en los incendios».