«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Ya se habían producido detenciones relacionadas con el caso Plus Ultra

Dos venezolanos dieron «tres bolsas de regalos» a Zapatero semanas antes de su imputación tras lograr nacionalizarse

El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

Los hermanos Domingo Arnaldo y Guillermo Alfredo Amaro Chacón entregaron varias bolsas con cajas de regalo a José Luis Rodríguez Zapatero a mediados de abril, según se desprende de los mensajes intercambiados entre el expresidente del Gobierno y su secretaria personal, Gertrudis Alcázar, y ha avanzado The Objective. La entrega se produjo apenas dos meses después de que ambos empresarios obtuvieran la nacionalidad española y pocas semanas antes de que el exmandatario socialista fuese formalmente imputado.

Los Amaro Chacón figuran como administradores de sociedades que han quedado bajo la lupa de la Audiencia Nacional dentro de las pesquisas sobre el entramado empresarial vinculado al entorno de Zapatero. Su aparición en las comunicaciones intervenidas añade un nuevo elemento a una investigación que ya había comenzado a avanzar meses antes de forma reservada.

El 14 de abril, Alcázar informó al expresidente de que los hermanos habían dejado tres bolsas con cajas de regalo. La secretaria le explicó que, si le parecía bien, al día siguiente podrían cargarlas en el coche cuando acudiera a recogerlas. Zapatero aceptó el ofrecimiento con una breve respuesta enviada desde el interior de un avión, poco antes del despegue.

Para entonces, ya se habían producido las detenciones de diciembre relacionadas con el caso Plus Ultra, entre ellas la del empresario Julio Martínez Martínez, señalado en la investigación como presunto testaferro de Zapatero, y la de varios responsables de la aerolínea hispano-venezolana. Pese a ello, las sociedades relacionadas con los Amaro Chacón seguían aún con escasa exposición pública.

La documentación mercantil muestra que los dos empresarios venezolanos obtuvieron la nacionalidad española en febrero de 2026. Según las inscripciones publicadas en el Boletín Oficial del Registro Mercantil, ambos sustituyeron sus antiguos NIE por DNI con solo seis días de diferencia: Domingo Arnaldo formalizó el cambio el 20 de febrero y Guillermo Alfredo lo hizo el 26 del mismo mes.

Ese cambio administrativo tiene relevancia en el plano societario y patrimonial. La nacionalidad española elimina el régimen de extranjería y facilita la plena integración de sus titulares en el sistema jurídico español. En grupos empresariales con múltiples sociedades y operaciones internacionales, esa condición puede simplificar trámites bancarios, titularidades mercantiles, movimientos de capital y controles documentales vinculados a la prevención del blanqueo.

Los regalos de abril no son los únicos mencionados en los mensajes entre Zapatero y su secretaria. El 16 de mayo, apenas tres días antes de que trascendiera judicialmente el caso, el expresidente contó a Alcázar que durante una visita a una cooperativa en Granada le habían entregado un par de cajas de producto. Añadió que el trato había sido positivo y que enviarían una carta de agradecimiento.

Las comunicaciones también reflejan una conversación sobre la situación profesional y fiscal de Zapatero tras abandonar La Moncloa. El 23 de marzo, víspera de una entrevista con Carlos Alsina en Onda Cero, Alcázar le advirtió de una posible contradicción en su comparecencia en el Senado. Le recordó que había solicitado la baja en el Consejo de Estado el 30 de julio de 2015, con efectos desde el 1 de septiembre, y que ese mismo día se dio de alta como autónomo.

La secretaria precisó que, hasta septiembre de 2015, el expresidente no facturaba servicios de asesoramiento como autónomo, sino que percibía ingresos mediante recibos con IRPF y sin IVA vinculados a artículos, libros o conferencias. Zapatero se mostró sorprendido al conocer la fecha y expresó extrañeza por haber permanecido tres años en el Consejo de Estado, aunque Alcázar le corrigió y le recordó que fueron tres años y medio.

El foco sobre los Amaro Chacón se intensificó después del 19 de mayo, cuando la imputación de Zapatero y los registros practicados por la UDEF hicieron aflorar públicamente nombres de sociedades como Inteligencia Prospectiva, Aldeasa, Softgestor y Whathefav, esta última vinculada a las hijas del expresidente. Hasta ese momento, el entramado societario asociado al grupo había operado con un perfil relativamente discreto.

Los dos empresarios venezolanos aparecen relacionados con el principal pago recibido por Whathefav. La sociedad Inteligencia Prospectiva habría abonado más de 560.000 euros a lo largo de varios ejercicios. Sin embargo, sus cuentas reflejan una actividad aparentemente limitada: pérdidas recurrentes, facturación reducida y apenas un empleado.

Esa diferencia entre la escasa estructura operativa visible y el volumen de fondos movilizados ha llamado la atención en las investigaciones periodísticas y judiciales. Inteligencia Prospectiva habría registrado movimientos millonarios y ampliaciones de capital relevantes suscritas por los propios Amaro Chacón, pese a presentar una actividad ordinaria reducida.

Con estos elementos, la entrega de regalos a Zapatero queda situada en un contexto especialmente sensible: tras las primeras detenciones del caso Plus Ultra, después de la nacionalización de los hermanos Amaro Chacón y justo antes de la imputación del expresidente. La investigación trata ahora de determinar el alcance real de las relaciones personales, societarias y económicas existentes alrededor del exmandatario socialista.

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