«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Permanece en estado crítico bajo custodia policial en el hospital Gregorio Marañón

El autor del atentado yihadista en Vallecas, Mohamed A.K.B, aseguró a su madre que su objetivo era «matar cristianos»

Lugar del atentado en Vallecas. Redes sociales

El joven de 18 años que apuñaló presuntamente a tres personas, atacó a un grupo de policías con un cuchillo y está siendo investigado por un posible delito de terrorismo yihadista permanece en estado crítico bajo custodia policial en el hospital Gregorio Marañón. El sábado por la tarde, tras una intervención que tensó a toda la barriada de Vallecas, los agentes terminaron disparándole para frenar un atentado que describen como extremadamente violento.

La secuencia de los hechos comenzó alrededor de las 16.45 horas en un piso del número 69 de la calle Peña de la Atalaya. Allí se había encerrado el joven, Mohammed, tras protagonizar minutos antes varios intentos de apuñalamiento en la cercana calle Martínez de la Riva. Testigos y allegados aseguraron que el chico estaba bajo los efectos de sustancias psicotrópicas cuando se produjo todo el episodio.

Quien alertó a la Policía fue el hermano menor de Mohammed, visiblemente alterado por el comportamiento agresivo del joven. Cuando los primeros agentes —tanto de la Policía Nacional como Municipal— entraron en la vivienda, lo encontraron fuera de sí y armado con un cuchillo. Los policías dispararon sus táser en un intento de inmovilizarle, pero la descarga no surtió el efecto esperado y optaron por salir al rellano mientras pedían refuerzos especializados.

El dispositivo se reforzó con efectivos del Subgrupo Operativo Antiterrorista de Reacción (SOAR) de la Unidad de Intervención Policial (UIP), que asumieron la entrada final en el domicilio. En ese momento, según fuentes del caso, Mohammed se abalanzó nuevamente sobre los funcionarios, obligando a estos a emplear sus armas de fuego. Uno de los disparos le alcanzó en el tórax y otro en la cadera, tras lo cual fue evacuado por los servicios sanitarios.

La titular del Juzgado Central número 3 de la Audiencia Nacional, María Tardón, ha decretado secreto de sumario y abierto diligencias tras constatar indicios que apuntan a una posible motivación religiosa. Fuentes cercanas a la investigación sostienen que el joven llegó a gritar en árabe expresiones como «Alá es grande». El atestado policial también recoge que, antes del ataque, Mohammed habría manifestado a su madre frases como que «su misión era matar a cristianos» y que debía «purificarse».

La escalera del edificio aún mostraba este lunes las huellas del enfrentamiento: charcos secos de sangre, cristales rotos y el rastro de la entrada policial. Los residentes relatan que escucharon hasta varios disparos, pero que prefirieron permanecer encerrados en sus casas ante lo que intuían como una intervención extremadamente arriesgada.

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