El Ayuntamiento de Almería, gobernado por el Partido Popular con mayoría absoluta, ha adjudicado fondos públicos a una asociación vinculada a la gestión de la inmigración ilegal bajo el paraguas de la organización de la Cabalgata de Reyes, según se desprende de un documento oficial de contratación municipal correspondiente a 2025.
La documentación, accesible en los registros de contratación, refleja una adjudicación de 6.200 euros en un contrato de servicios destinado a «figurantes Cabalgata de RRMM», resuelto el 7 de noviembre de 2025. El beneficiario del contrato es la Asociación Almería Acoge, entidad conocida por su actividad en programas de atención y acompañamiento a inmigrantes.
La asignación económica ha generado críticas al entenderse que el consistorio estaría canalizando recursos municipales hacia organizaciones dedicadas a la gestión de la inmigración ilegal mediante conceptos festivos y culturales. Según los detractores, la utilización de eventos tradicionales como la Cabalgata de Reyes serviría de cobertura para financiar este tipo de actividades con dinero público, una práctica que consideran opaca y políticamente controvertida.
El contrato figura como «resuelto» y se enmarca dentro de los denominados contratos menores, una modalidad que permite adjudicaciones directas con menor nivel de concurrencia y control previo. En el mismo listado aparecen otros gastos vinculados a celebraciones navideñas y eventos culturales, lo que refuerza la polémica sobre el criterio seguido para seleccionar a la entidad beneficiaria.
Desde la oposición y distintos sectores sociales se cuestiona que el Ayuntamiento de Almería priorice este tipo de pagos mientras persisten problemas de seguridad, convivencia y presión sobre los servicios públicos en la ciudad. Las críticas apuntan directamente a la responsabilidad política del Partido Popular, que gobierna el consistorio con mayoría absoluta y, por tanto, sin necesidad de apoyos externos para aprobar este tipo de decisiones.
Esta no es la primera vez que el Ayuntamiento de Almería se ve envuelto en una polémica de carácter social y moral. En mayo de 2024, el consistorio ya fue duramente criticado por la colocación de carteles institucionales que, según numerosas denuncias públicas, blanqueaban la pederastia, un episodio que generó una fuerte contestación ciudadana y puso en entredicho los criterios éticos de sus campañas municipales.