no habrá ningún pesebre al aire libre
El Ayuntamiento de Barcelona esconde el belén de la plaza Sant Jaume y lo sustituye por una proyección lumínica «mística»
El Ayuntamiento de Barcelona esconde el belén de la plaza Sant Jaume y lo sustituye por una proyección lumínica «mística»
Belén digital en la plaza Sant Jaume en 2022.
Por LGI
19 de noviembre de 2025

El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalidad presentaron este miércoles la nueva propuesta con la que pretenden reemplazar esta Navidad el belén público que, desde 1940 y hasta el pasado año, ocupaba la plaza de Sant Jaume. Tras el frío recibimiento que despertó la estrella gigante de 2024, ambas instituciones han optado ahora por una solución mínima: ningún pesebre al aire libre y ninguna instalación física. La plaza permanecerá vacía y el sustituto será una proyección simultánea sobre las fachadas del Ayuntamiento y el Palacio de la Generalidad bautizada como Sinfonía de estrellas.

La pieza, firmada por Xavi Bové Studio, se presenta como una recreación de un cielo estrellado, descrito por sus autores como algo “armonioso, festivo, singular y contemporáneo”. Según el comunicado remitido el lunes, no se tratará de un mapping convencional, sino de “una imagen viva pensada para abrazar a las personas que visitan la plaza” y que “invita al disfrute pausado y a la contemplación”. En la práctica, será un espectáculo de luces que se estrenará el sábado 22 de noviembre, coincidiendo con el encendido navideño de la ciudad, y se mantendrá hasta el 5 de enero, detalla The Objective.

Durante la presentación, el artista Xavi Bové definió la proyección como “una piel lumínica” que envolverá los edificios y que parte del brillo del oro, con referencias a la eternidad, la espiritualidad, Gustav Klimt y el pan de oro de los retablos. “Queremos que el misticismo forme parte de esta obra”, afirmó. Sin embargo, ese supuesto enlace con el sentido cristiano de la Navidad se reduce a un único detalle: 25 estrellas que titilan en referencia a los 25 días del Adviento. Un gesto tan sutil que la mayoría de visitantes ni siquiera lo advertirá.

La proyección arrancará cada día a las 18:30 y se apagará a las 22:00, con una hora extra los fines de semana y las noches centrales de las fiestas (24, 25 y 31 de diciembre, y 1 y 5 de enero). No habrá acompañamiento musical para “respetar a los vecinos”, aunque Bové asegura que el ritmo de las estrellas actuará como traducción visual de una sinfonía.

El proyecto asciende a 250.000 euros, sufragados al 50% por la Generalidad y el Ayuntamiento, y gran parte del gasto procede del alquiler del equipamiento de proyección.

El ambiente entre la prensa fue tibio. Lejos del rechazo que provocaban los experimentos deconstruidos de la exalcaldesa Ada Colau, la propuesta tampoco generó entusiasmo. La pregunta flotaba en el aire hasta que una periodista la formuló de forma directa: “¿Por tanto, no habrá nada?”.

El concejal de Cultura, Xavier Marcé, sostuvo que la plaza quedará vacía, pero insistió en que la proyección ya es “algo”. Marcé criticó veladamente la confrontación con la tradición que ejerció el colauismo y defendió que el actual Gobierno municipal sigue “un proceso nuevo” que considera “evocativo”: no colocar un elemento central, sino iluminar el conjunto de la plaza para integrarla en la iluminación general de la ciudad.

El concejal confirmó que sí habrá pesebre, pero oculto de nuevo dentro del Ayuntamiento, en las cocheras. La presentación específica se hará más adelante. Avanzó que será más grande que el del último año (de 24 a 70 metros cuadrados) y que volverá a estar realizado por la Asociación de Pesebristas de Barcelona.

El Ayuntamiento había anunciado que la enorme estrella del año pasado se instalaría en otro punto de la ciudad, pero finalmente no será así. Marcé lo achacó a los requerimientos técnicos y al tiempo necesario para adaptarla, dos meses y medio que no han tenido. Confían, dijo, en recuperarla más adelante.

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