Los servicios de Inteligencia recelan de la posible instalación de MG en Vigo
Defensa y el CNI alertan del riesgo para la seguridad nacional del desembarco chino en España
Defensa y el CNI alertan del riesgo para la seguridad nacional del desembarco chino en España
Sánchez y Xi Jinping. Redes sociales
Por Bárbara Saavedra
12 de agosto de 2026

El desembarco de empresas chinas en España ha encendido las alarmas del Ministerio de Defensa y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Ambos organismos han expresado sus recelos ante la posible instalación de una fábrica de MG en el puerto de Vigo, una ubicación que permitiría a la compañía acceder a información sensible sobre la actividad del arsenal de Ferrol y de empresas estratégicas como Navantia, según informa Vozpópuli.

La operación forma parte de una estrategia más amplia de Pekín para convertir España en su puerta de entrada al mercado europeo. El Gobierno de Pedro Sánchez ha favorecido la llegada de inversiones chinas pese a los avisos de otros socios comunitarios y de Estados Unidos sobre los riesgos económicos, tecnológicos y de seguridad que implica una dependencia creciente del gigante asiático.

El modelo consiste en utilizar antiguas marcas europeas y fábricas con poca actividad como plataformas para ensamblar vehículos con componentes procedentes de China. De esta forma, los fabricantes asiáticos pueden sortear parte de las barreras comerciales impuestas por Bruselas y protegerse frente a una posible escalada arancelaria con Estados Unidos.

Marcas europeas al servicio del capital chino

MG, Ebro o Santana representan algunos de los principales ejemplos de esta estrategia. Marcas históricas que habían desaparecido o perdido gran parte de su actividad han recibido capital de grupos chinos como SAIC o Chery para recuperar la producción en suelo español.

Bruselas ha advertido de que muchas de estas instalaciones pueden acabar convertidas en simples centros de montaje de vehículos fabricados con componentes extranjeros de bajo coste. Esta fórmula amenaza la competitividad de los fabricantes europeos, incapaces de igualar los precios de las compañías respaldadas por el régimen comunista chino.

Los vehículos asiáticos ya representan alrededor del 20% del mercado europeo de coches eléctricos. La producción o el ensamblaje dentro de la Unión Europea permite, además, reducir el efecto de los aranceles comunitarios de hasta el 35,3% aplicados a los automóviles eléctricos importados desde China.

El Ejecutivo de Sánchez ha impulsado este desembarco mediante su apuesta por el coche eléctrico y las ayudas financiadas con fondos europeos. Lo ha hecho pese a que España todavía carece de una red de recarga suficiente y mientras crecen las advertencias sobre la pérdida de autonomía industrial.

Millones chinos para sectores estratégicos

El fabricante de baterías CATL se ha aliado con Stellantis para construir en Aragón una gigafactoría con una inversión de 4.100 millones de euros. Envision prevé destinar otros 1.300 millones a una planta de baterías en Navalmoral de la Mata, en Extremadura.

El grupo Chery, a través de Ebro, ha invertido 400 millones para recuperar la antigua fábrica de Nissan en la Zona Franca de Barcelona. Ford también firmó en julio una alianza con Geely para crear una sociedad conjunta en Almussafes. La compañía estadounidense conservará el 66% del capital, mientras el grupo chino controlará el 34%.

Sin embargo, el proyecto que más preocupación ha causado es el de MG, propiedad del grupo estatal chino SAIC Motor, para levantar en Vigo su primera fábrica europea. La inversión inicial ascendería a 200 millones de euros y aumentaría a medida que creciera la producción.

La ubicación escogida explica los recelos de Defensa y del CNI. Las instalaciones portuarias proporcionarían a la compañía china una posición privilegiada cerca de infraestructuras militares y de la actividad desarrollada por Navantia, una de las empresas esenciales para la defensa española.

Sánchez intensifica sus viajes a China

La expansión empresarial china coincide con el acercamiento político del Gobierno de Sánchez a Pekín. El presidente pasó sus primeros cinco años en La Moncloa sin visitar China, pero desde 2023 ha realizado al menos un viaje oficial cada año.

El último tuvo lugar el 13 de abril de 2026, cuando se reunió con el presidente chino, Xi Jinping. La Moncloa anunció entonces la firma de 19 acuerdos de cooperación económica, cultural, científica y tecnológica.

Entre esos documentos figuraba un «Memorando de Entendimiento para favorecer la cooperación en el ámbito del transporte sostenible y sus infraestructuras». El Gobierno no detalló su alcance, aunque el acuerdo coincide con la llegada de nuevas inversiones chinas destinadas a fabricar vehículos eléctricos y baterías en España.

También el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero mantiene una intensa relación con intereses empresariales vinculados a China. Zapatero figura como asesor de Gate Center, un laboratorio de ideas dedicado a abrir vías de negocio con el país asiático y relacionado con la consultora Thinking Heads.

Según un auto del juez José Luis Calama dentro de la investigación sobre el rescate de Plus Ultra, Thinking Heads habría enviado 681.318 euros a Zapatero y otros 12.297 euros a Whathefav, la consultora de sus hijas.

En este entramado aparece el empresario chino Fangyong Du, conocido como «Miguel Duch», amigo del expresidente y vínculo entre Gate Center, Plus Ultra y Huawei. Sus conexiones con estructuras económicas relacionadas con Pekín han despertado el interés de distintos servicios de Inteligencia.

Los contratos de Huawei con el Estado

La relación del Ejecutivo con China no se limita al automóvil. España ha continuado adjudicando contratos públicos a Huawei pese a las advertencias formuladas por numerosos aliados occidentales.

Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá, Japón, Nueva Zelanda y Taiwán han limitado o vetado los equipos de la multinacional por los riesgos que podrían representar para la seguridad nacional. La Unión Europea también ha recomendado restringir la presencia de proveedores considerados de alto riesgo en las redes 5G.

Pese a estos avisos, Huawei ha participado en servicios relacionados con el DNI electrónico, la Seguridad Social y sistemas vinculados al Ministerio de Defensa. Red.es, organismo dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, ha promovido además una licitación para mantener los equipos de comunicaciones de la red académica y científica española, utilizada por organismos públicos de relevancia nacional.

Las conexiones alcanzan también al entorno político del PSOE. Segundo Martínez, antiguo responsable de seguridad de Zapatero en La Moncloa, estuvo vinculado después a Huawei. La mujer del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, fue ejecutiva de la multinacional china entre 2022 y mayo de 2023.

La acumulación de inversiones, contratos públicos y relaciones políticas revela el creciente peso de Pekín en sectores esenciales para España. Una expansión promovida por el Gobierno que ya preocupa a los propios organismos encargados de proteger la seguridad nacional.

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