El Centro Nacional de Inteligencia (CNI), a través del Centro Criptológico Nacional (CCN), ha certificado más de 70 productos de la compañía china Huawei como aptos para su uso en España, incluidos sectores estratégicos como la defensa, la sanidad o la banca, según informa The Objective.
Según el listado correspondiente al mes de abril, al que han tenido acceso distintos medios, un total de 19 dispositivos han recibido la calificación de nivel «ALTO», el máximo grado de seguridad. Este nivel permite su uso en sistemas donde un fallo podría tener consecuencias graves para la seguridad nacional o los servicios esenciales.
Las cifras contrastan con las de empresas nacionales como Telefónica, Indra o Teldat, que cuentan con un menor número de productos certificados en el mismo catálogo.
Huawei no sólo lidera en volumen, sino también en capacidad de certificación continua, presentando cada mes más dispositivos que sus competidores. Este dominio refuerza su posición dentro de las infraestructuras tecnológicas críticas en España.
Entre los productos certificados destacan routers de alta capacidad para centros de datos, sistemas de almacenamiento masivo, firewalls de seguridad y soluciones de gestión de redes. Todos ellos han superado las pruebas del CCN, que evalúa aspectos como el cifrado, la resistencia a ataques externos y la protección frente a intrusiones.
El organismo sostiene que estos sistemas cumplen con los estándares exigidos y no presentan vulnerabilidades conocidas, como puertas traseras para la extracción de datos.
Sin embargo, el contexto internacional introduce una dimensión estratégica. Estados Unidos ha advertido en múltiples ocasiones sobre el riesgo de que empresas tecnológicas chinas puedan actuar como instrumentos del Estado, facilitando el acceso a información sensible.
La certificación masiva de tecnología china coincide con el acercamiento político del Ejecutivo de Pedro Sánchez a Pekín. Su reciente visita oficial a China —la cuarta en tres años— ha consolidado una línea de cooperación que va más allá de lo económico.
En este escenario, la presencia de Huawei en infraestructuras críticas plantea interrogantes sobre la soberanía tecnológica de España y su alineamiento en un contexto de creciente tensión entre Occidente y el bloque liderado por China.
El CNI insiste en que su labor es estrictamente técnica: garantizar que los sistemas que operan en territorio nacional cumplen los estándares de seguridad. No obstante, el volumen de certificaciones concedidas a Huawei abre un debate más amplio sobre la dependencia tecnológica y la exposición a actores externos.
En un momento en que la seguridad digital se ha convertido en un pilar de la soberanía nacional, la decisión de avalar tecnología extranjera en sectores clave no es solo una cuestión técnica, sino profundamente política.