El Grupo de Estados contra la Corrupción (GRECO), dependiente del Consejo de Europa, ha corregido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al afirmar que España no ha cumplido aún con las recomendaciones clave que este organismo europeo emitió en 2019, pese a los recientes anuncios del Ejecutivo sobre nuevas medidas anticorrupción. En un pleno extraordinario celebrado el pasado 9 de julio en el Congreso de los Diputados, Sánchez aseguró que sus propuestas estaban alineadas con los criterios del GRECO.
Sin embargo, el último informe de seguimiento ha señalado que las reformas anunciadas no se han materializado y que, por tanto, no se pueden considerar cumplidas. Entre las recomendaciones pendientes figura la regulación de los asesores políticos, para los que se exigía un régimen de transparencia e integridad similar al de los altos cargos ejecutivos. Según el GRECO, pese a ciertos avances contenidos en el denominado Plan de Acción para la Democracia, las medidas aún no se han implementado de forma efectiva.
La futura ley anunciada por el Ejecutivo incluye otras obligaciones como la publicación de agendas, sueldos, declaraciones de bienes y un régimen de incompatibilidades similar al de ministros y parlamentarios. No obstante, el informe ha recordado que el proyecto ni siquiera ha sido aprobado aún por el Consejo de Ministros, lo que impide su evaluación formal y, en consecuencia, que el GRECO lo dé por cumplido.