El fundador de Open Arms, Òscar Camps, ha celebrado el decreto del Gobierno de Pedro Sánchez para «regularizar» a medio millón de inmigrantes ilegales en España.
«Pasamos de tener medio millón de esclavos a medio millón de personas que tendrán derechos», ha dicho este miércoles durante una visita a la exposición sobre la ONG —señalada por alentar la inmigración ilegal— en el Palau Robert de Barcelona.
Mientras Open Arms aplaude la medida, VOX ha denunciado que la «regularización» tendrá un efecto llamada inmediato y «agravará la saturación del sistema sanitario, la inseguridad y la dificultad de acceso a la vivienda». «Es una injusticia flagrante, con unas consecuencias terribles inmediatas como el colapso de los servicios públicos que ya están al límite», afirmó el portavoz nacional, José Antonio Fúster.
Además, exige auditar «de manera exhaustiva» todas las concesiones de nacionalidad de los últimos años, así como proceder a la repatriación de todos los inmigrantes ilegales y de los menores extranjeros no acompañados (menas), y deportar a «cualquier inmigrante legal o ilegal» que cometa delitos graves o «haga del delito leve su forma de vida».