El examen de 60 preguntas que tuvieron que superar los aspirantes a incorporarse a Adif como personal de circulación en 2023 incluía cuestiones sobre igualdad entre hombres y mujeres, pero ninguna referencia expresa a los sistemas de seguridad ferroviaria LZB y ERTMS. Así lo revela una investigación de The Objective sobre las pruebas de acceso a la empresa pública realizadas el mismo año en el que ingresó el responsable de circulación al que el Gobierno atribuye un presunto error humano relacionado con el accidente de Urda (Toledo), que dejó 69 fallecidos el pasado 28 de octubre.
La documentación examinada corresponde a la convocatoria PNI23/01, publicada el 7 de julio de 2023, con pruebas celebradas el 5 de noviembre. El proceso contemplaba la incorporación de 370 profesionales habilitados para desempeñar funciones relacionadas con la circulación ferroviaria.
Los candidatos debían responder a un cuestionario dividido en dos bloques: 45 preguntas de conocimientos generales y otras 15 específicas de Factor de Circulación de Entrada. Para cada apartado existían dos modelos alternativos, por lo que los opositores únicamente tenían que completar uno de cada bloque.
En la parte general figuraban tres preguntas sobre la Ley Orgánica 3/2007 de igualdad efectiva entre mujeres y hombres, repetidas en los dos modelos de examen. Las cuestiones abordaban la legitimación para intervenir en procedimientos judiciales relacionados con la igualdad, la aprobación de los planes estratégicos de igualdad de oportunidades y las medidas aplicables al empleo público.
Sin embargo, el análisis de los cuestionarios específicos, identificados con los códigos 1001 y 2224, revela que ninguna de sus 30 preguntas hacía mención explícita al funcionamiento del LZB o del ERTMS. Tampoco aparecían referencias a los procedimientos que deben seguirse cuando estos sistemas dejan de funcionar ni a los protocolos para recuperar su operatividad después de una incidencia.
Esta ausencia ha adquirido especial relevancia tras el accidente ferroviario de Urda, donde una avería en el sistema LZB provocó una alteración de las condiciones habituales de circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Según explicó el entonces ministro de Transportes, Óscar Puente, se produjo una pérdida de transmisión que obligó a aplicar procedimientos alternativos de gestión del tráfico.
El Gobierno ha señalado a uno de los responsables de circulación por una supuesta actuación incorrecta durante aquella incidencia, aunque las circunstancias concretas y las responsabilidades del siniestro deben quedar determinadas por la investigación correspondiente.
La controversia también alcanza al ERTMS, el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario cuya implantación en el corredor Madrid-Andalucía estaba prevista, según la información publicada, para enero de 2026. Sin embargo, cuando se produjo la tragedia de octubre, la infraestructura continuaba dependiendo del LZB.
La investigación periodística apunta, además, que durante aquella mañana se habrían transmitido instrucciones incorrectas a varios trenes afectados por las incidencias de señalización, una circunstancia que podría resultar relevante para reconstruir la gestión del tráfico previa a la colisión.
Aunque las preguntas de un examen de acceso no reflejan necesariamente toda la formación técnica que reciben posteriormente los trabajadores, la ausencia de referencias al LZB y al ERTMS en la prueba específica plantea interrogantes sobre los conocimientos evaluados inicialmente por Adif para seleccionar al personal encargado de intervenir en la circulación ferroviaria.
De esta manera, los cuestionarios de 2023 vuelven a situar bajo escrutinio los procedimientos de selección y preparación de los profesionales de Adif, en plena investigación de uno de los accidentes ferroviarios más graves de los últimos años en España.