El nuevo escenario fronterizo entre Gibraltar y La Línea de la Concepción no ha terminado con el contrabando de tabaco, pero sí está modificando profundamente la forma en la que operan las redes dedicadas a introducir cigarrillos ilegalmente en España.
Apenas dos meses después del cambio fronterizo del pasado 15 de julio, la Guardia Civil ha intervenido 9.580 cajetillas de tabaco de contrabando en cuatro actuaciones desarrolladas durante una sola semana en el Campo de Gibraltar.
Las incautaciones alcanzan un valor de mercado superior a los 20.100 euros y reflejan una tendencia clara: los grandes cargamentos transportados tradicionalmente por mar están dejando paso a partidas de menor tamaño introducidas por carretera y ocultas en vehículos particulares.
El contrabando cambia de estrategia
Durante décadas, el control fronterizo terrestre obligaba a muchas organizaciones a recurrir al mar para evitar los controles establecidos en la Verja. Las lanchas cargadas de tabaco se convirtieron durante años en una imagen habitual en el Estrecho. El nuevo marco ha alterado esa lógica.
Según las informaciones publicadas en el Campo de Gibraltar, la desaparición del antiguo control fronterizo físico ha reducido la necesidad de recurrir a grandes operaciones marítimas y ha facilitado que los contrabandistas fraccionen la mercancía en cantidades más pequeñas para intentar introducirlas por tierra. La actividad reciente de la Guardia Civil muestra precisamente esa evolución.
1.080 cajetillas en un coche de alta gama
En una de las actuaciones, agentes de la Sección Fiscal y Fronteras de La Línea identificaron a la conductora de un vehículo de alta gama. Durante el registro del maletero localizaron 1.080 cajetillas de tabaco procedentes de Gibraltar, todas ellas sin las precintas reglamentarias exigidas para su comercialización en España. A esa intervención se sumaron otras tres durante los días siguientes.
La Guardia Civil decomisó respectivamente 3.000, 2.500 y otras 3.000 cajetillas, elevando el balance semanal hasta las 9.580. Las actuaciones se saldaron con la retirada de la mercancía y la apertura de las correspondientes actas por infracción administrativa de contrabando.
Nuevas rutas y partidas más pequeñas
La Guardia Civil mantiene desplegados controles permanentes destinados a detectar tanto el transporte como la distribución de tabaco introducido irregularmente desde Gibraltar. El Instituto Armado asegura que está intensificando estos dispositivos para identificar las nuevas vías utilizadas por las organizaciones dedicadas al contrabando. El problema para las fuerzas de seguridad es que el nuevo modelo puede resultar más difícil de detectar.
En lugar de grandes cargamentos concentrados en una sola operación, las redes pueden repartir el tabaco entre múltiples vehículos y realizar numerosos desplazamientos con cantidades menores. El resultado es una transformación del fenómeno: menos espectacularidad en las operaciones, pero mayor dispersión de la mercancía.
Casi 10.000 cajetillas en apenas siete días
El dato de las últimas operaciones ilustra la dimensión del problema. En apenas una semana, los agentes han retirado de circulación casi 10.000 cajetillas, pese a que el antiguo modelo fronterizo entre Gibraltar y España ha cambiado sustancialmente.
El tabaco procedente del Peñón continúa resultando atractivo para las redes de contrabando por las diferencias fiscales y de precios respecto al mercado español. La Guardia Civil mantiene por ello sus dispositivos de vigilancia en toda la comarca para intentar detectar tanto a quienes introducen la mercancía como a las redes encargadas posteriormente de distribuirla.