El Gobierno ha decidido acelerar la tramitación parlamentaria de la reforma constitucional para incluir el aborto (llamado de forma eufemística «interrupción voluntaria del embarazo») para que pueda debatirse a finales de abril, en el último Pleno previsto antes de las elecciones andaluzas. Por ello, este mismo jueves ha urgido a su calificación por parte de la Mesa del Congreso, como es preceptivo.
La reforma constitucional, que incluirá que «los poderes públicos garanticen el ejercicio del derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo», fue aprobada el martes por el Consejo de Ministros y ya desde Moncloa se pidió su tramitación por el procedimiento de urgencia.
El Gobierno considera acabar con la vida de niños no nacidos como «nuevo derecho constitucional» es un elemento ideológico importante de cara a su electorado potencial, y ha aprovechado la reunión de la Mesa del Congreso de este jueves para presentar la reforma en mano y forzar su calificación inmediata para poner en marcha el contador de plazos.
Además, como el texto se tramitará por el procedimiento de urgencia, los plazos normales se acortarán a la mitad, y sólo durarán una semana y no los quince días habituales, con lo cual llegaría a tiempo de ser debatida antes de que se abra la campaña de las elecciones andaluzas, el 17 de mayo, como quiere el PSOE.