El Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado un total de 104.725 euros a un proyecto vinculado al sistema judicial cubano, según datos recogidos en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones. En concreto, la ayuda aparece registrada a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), dependiente del Ministerio de Asuntos Exteriores.
La subvención, concedida en el marco de una convocatoria de cooperación internacional, figura como una entrega dineraria sin contraprestación asociada a actuaciones en Cuba. Entre los beneficiarios recogidos en la base de datos oficial aparece una referencia al Tribunal Supremo Popular cubano, dentro de un programa orientado al fortalecimiento institucional y la colaboración jurídica.
Este dato ha generado controversia al ponerse en relación con informaciones previas sobre la actuación de la justicia en la isla. En marzo de 2022, una noticia difundida por CNN Latinoamérica recogía que el Tribunal Supremo de Cuba había confirmado condenas de entre cuatro y 30 años de prisión contra más de un centenar de personas por su participación en protestas celebradas el año anterior en La Habana. Según ese comunicado, los acusados habrían incurrido en delitos vinculados a disturbios y alteraciones del orden público.
La coincidencia temporal entre este tipo de resoluciones judiciales y la financiación procedente de programas de cooperación ha suscitado críticas en algunos ámbitos, que cuestionan los criterios empleados en el reparto de fondos públicos destinados al exterior. Estas voces consideran que la asignación de recursos debería tener en cuenta el contexto político y el respeto a determinados estándares democráticos.
Desde el ámbito institucional, las ayudas gestionadas por la AECID se enmarcan dentro de políticas de cooperación internacional que buscan, según su definición oficial, contribuir al desarrollo, el fortalecimiento institucional y la mejora de sistemas públicos en terceros países. Sin embargo, el debate sobre el destino concreto de estos fondos y su impacto real continúa abierto.