
El Gobierno de España dedicó cerca de 233.000 euros de dinero público a la elaboración, edición e impresión de 55.000 ejemplares de la colección educativa Descubrir el islam, destinada a alumnos de Educación Primaria. Así consta en una resolución del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, conocida tras una solicitud de Transparencia.
La iniciativa tiene su origen en un convenio suscrito el 2 de marzo de 2009 entre la Fundación Pluralismo y Convivencia y la editorial Ediciones Akal. La fundación —creada en 2005 durante el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y adscrita a Presidencia— asumió el coste total del proyecto, que ascendió a 232.588 euros y se financió hasta el año 2012. Entre sus fines figura el «reconocimiento y acomodo de la diversidad religiosa», detalla The Objective.
El plan contempló una tirada de 55.000 volúmenes distribuidos por cursos: 5.000 para primero de Primaria y 10.000 para cada uno de los niveles entre segundo y sexto. La distribución de los ejemplares quedó en manos de la editorial, por lo que la fundación no dispone de datos sobre el destino concreto de los libros ni sobre los centros que finalmente los recibieron.
La publicación de este material se produjo en un contexto de aumento de la población musulmana en España. Según cifras del Observatorio Andalusí, actualmente residen en el país más de 2,5 millones de musulmanes. En paralelo, la cultura islámica ha incrementado su presencia en la vida social española en los últimos años, vinculada a la llegada masiva de inmigrantes.
En el ámbito educativo, la difusión cultural no se limita a publicaciones. El Programa de Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí se desarrolla dentro de los acuerdos de cooperación bilateral entre los Gobiernos de España y Marruecos. Actualmente funciona en doce comunidades autónomas: País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía, La Rioja, Región de Murcia, Aragón, Castilla-La Mancha, Canarias, Extremadura, Baleares y Madrid.
El programa está dirigido principalmente a alumnos de origen marroquí escolarizados en España y busca reforzar el conocimiento del árabe y de su tradición cultural. Las clases las imparte profesorado dependiente del Ministerio de Educación marroquí, en aplicación de los acuerdos suscritos entre ambos países. Puede organizarse como actividad extraescolar voluntaria o integrarse dentro del horario lectivo, aunque la fórmula más extendida es la primera.