Desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno en 2018, los diferentes ministerios de Transportes solo han cumplido cuatro de cada diez recomendaciones de seguridad ferroviaria emitidas por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo adscrito a la cartera que hoy dirige Óscar Puente. Los últimos informes oficiales revelan un patrón de retrasos y promesas incumplidas que, según fuentes técnicas, compromete la seguridad en la red y deja en el cajón decenas de medidas clave.
Según publica El Confidencial, entre 2018 y 2023, la CIAF formuló 86 recomendaciones tras investigar accidentes, descarrilamientos, colisiones e incendios. Hasta 2024, el Gobierno solo ha implementado 32. Es decir, un 63% sigue pendiente. Más de la mitad de esas actuaciones corresponden a Adif, mientras que once recaen en Renfe Viajeros y otras diez en la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), encargada de certificar su cumplimiento.
Los informes recuerdan que la CIAF no solo dirime causas —fallos humanos, de infraestructura o señalización—, sino que persigue «la mejora de la seguridad ferroviaria mediante la identificación de posibles mejoras técnicas y operativas». Sin embargo, muchos de sus consejos siguen sin aplicarse años después.
Un ejemplo es la colisión de un tren de Rodalies en noviembre de 2018 con una roca en Barcelona, que dejó un fallecido y más de medio centenar de heridos. Las recomendaciones para revisar protocolos ante temporales, inspecciones de muros y mantenimiento de taludes siguen, según los documentos, sin ejecutar.
El patrón se repite en 2021, tras el descarrilamiento de un Alvia en León. Los investigadores advirtieron de fallos en la formación del personal encargado de gestionar desvíos complejos y pidieron «establecer programas que garanticen la experiencia previa del personal». Cuatro años después, varias de esas medidas tampoco se han implantado.
La situación más extrema se dio en 2023, cuando la AESF certificó un nulo cumplimiento de las 12 recomendaciones emitidas ese año. El último informe de 2024 incluso alerta de un nuevo descarrilamiento en Cáceres «en el mismo lugar que otro anterior», con defectos en la vía fuera de tolerancia.