El Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García, ha rechazado financiar Kisunla —nombre comercial de donanemab—, un tratamiento de Lilly para pacientes con enfermedad de Alzheimer sintomática temprana. La decisión fue adoptada por la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos y Productos Sanitarios en la reunión celebrada el pasado 15 de julio.
La farmacéutica ha expresado su «profunda tristeza» tras la negativa del Gobierno a incorporar el medicamento al Sistema Nacional de Salud, según recoge El Debate.
El presidente y director general de Lilly España, Portugal y Grecia, Julio Gay-Ger, ha lamentado la decisión en una carta en la que recuerda que detrás de cada trámite administrativo hay pacientes, familias y profesionales sanitarios que necesitan herramientas para actuar a tiempo.
«Nos entristece profundamente», señaló Gay-Ger, al subrayar que el alzhéimer no afecta sólo a la memoria, sino también a los proyectos de vida, la independencia y el tiempo compartido con los seres queridos.
Donanemab es fruto de más de 35 años de investigación de Lilly en la enfermedad de Alzheimer.
Según la compañía, el fármaco no se limita a aliviar síntomas, sino que puede modificar el curso de la enfermedad y cuenta con evidencia que respalda la finalización del tratamiento una vez eliminadas las placas de amiloide del cerebro.
En población europea, el medicamento ha demostrado reducir en un 38% el riesgo de progresión al siguiente estadio clínico y en un 48% el riesgo de progresión a demencia moderada frente a placebo.
La farmacéutica sostiene que durante los últimos meses mantuvo un diálogo «permanente, constructivo y respetuoso» con el Ministerio de Sanidad. Gay-Ger asegura que Lilly realizó un esfuerzo «muy significativo» para que el acceso al tratamiento fuera posible a través del sistema público y que ofreció soluciones para superar los posibles obstáculos.
Por ello, la decisión del departamento de Mónica García ha generado «sorpresa» y «desilusión» en la compañía.
Pese al rechazo de Sanidad, Lilly mantendrá abierto un programa de uso temprano para que los pacientes españoles que ya se estén tratando con donanemab puedan continuar. Además, la compañía ha anunciado que el fármaco estará disponible en España a través de la sanidad privada para los pacientes que cumplan los criterios clínicos establecidos.