El 39,24% de los delitos contra la libertad sexual en España son cometidos por extranjeros, una proporción que vuelve a crecer y que ya supera en más de dos puntos la registrada el año anterior, pese a que la población extranjera representa en torno al 13% del total de residentes en el país. Los datos, adelantados por OkDiario, confirman una tendencia sostenida al alza que contrasta con el discurso oficial sobre la evolución general de la criminalidad.
Las cifras proceden del último balance estadístico del Ministerio del Interior correspondiente a 2024, hecho público esta semana. Aunque el ministro Fernando Grande-Marlaska ha puesto el acento en una reducción global del 2,7% de las infracciones penales, el propio informe revela que los delitos que generan mayor alarma social, especialmente los de carácter sexual, siguen aumentando con intensidad.
La tendencia no se ha frenado en 2025. En el primer trimestre del año, las agresiones sexuales con penetración crecieron un 7,6% respecto al mismo periodo del año anterior. En apenas tres meses se contabilizaron 1.242 violaciones, una cifra muy próxima al total registrado en todo 2017, lo que ilustra la magnitud del repunte.
Si se amplía el foco temporal, el crecimiento es aún más acusado. Desde 2017, coincidiendo con la llegada al poder del Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez, los delitos contra la libertad e indemnidad sexual se han incrementado cerca de un 81%. En el caso concreto de las agresiones sexuales con penetración, el aumento acumulado supera el 276%. En paralelo, también se han disparado otras tipologías delictivas, como los homicidios dolosos y asesinatos en grado de tentativa, el tráfico de drogas, los secuestros o las lesiones graves y riñas tumultuarias.
En total, durante 2024 fueron detenidas o investigadas 14.375 personas por delitos sexuales. Por procedencia, destacan los arrestados de origen africano, que suman 1.839 casos, con Marruecos como principal nacionalidad. Les siguen los detenidos de países americanos, que alcanzan los 2.311, encabezados por Colombia, Perú, Ecuador y Venezuela. Asia aporta 332 detenidos o investigados, mientras que los ciudadanos de otros países europeos ascienden a 1.128. El resto se reparte entre nacionalidades no determinadas, apátridas y un número testimonial procedente de Oceanía.
El informe también detalla la tipología de los delitos registrados. En 2024 se contabilizaron 13.674 agresiones sexuales sin penetración y 5.222 con penetración. A ello se suman cientos de casos de acoso sexual, exhibicionismo, provocación sexual, corrupción de menores, delitos vinculados a la prostitución, pornografía infantil y grooming, lo que dibuja un panorama de elevada diversidad y gravedad delictiva.
La evolución a medio plazo refuerza la preocupación. Desde 2018, cuando se registraron algo menos de 14.000 hechos conocidos, la cifra ha crecido de forma casi ininterrumpida hasta alcanzar los 22.846 en 2024, lo que supone un aumento del 66% en apenas seis años, con la única excepción del paréntesis provocado por las restricciones de movilidad durante la pandemia.
El análisis mensual revela además un patrón estacional muy marcado. Los meses de verano y comienzos del otoño concentran los mayores registros, con picos en julio y agosto, mientras que los valores más bajos se sitúan en invierno y a principios de la primavera. Esta dinámica se repite año tras año desde 2018.