La maqueta del «proyecto» ganador para profanar el Valle de los Caídos contempla la eliminación de La Piedad, las virtudes y los cuatro evangelistas de la Cruz, aunque fuentes del Gobierno han desmentido la eliminación de las esculturas y han incidido en la «colaboración» de la Conferencia Episcopal.
Entre los cambios está la creación de un «centro de interpretación», una «gran grieta» en la explanada y la eliminación de la escalinata de acceso a la basílica. Cabe señalar que el Valle es un cementerio, pues descansan más de 30.000 caídos de ambos bandos de la Guerra Civil.
En este sentido, el secretario general de Agenda Urbana, Iñaqui Carnicero, señaló que la propuesta ganadora para acabar con el espíritu de reconciliación por el que el Valle fue concebido «propone una nueva visión de este conjunto monumental donde se definen los límites, donde se da más protagonismo a la naturaleza (…), invita al diálogo, a una visión más plural, más democrática, donde se incluyan muchas perspectivas», ha asegurado.
El 27 de marzo de este año el Gobierno anunció que gastaría 30 millones de euros en esta profanación del Valle de los Caídos, de los cuales cuatro millones serían para «el concurso de ideas y la redacción del proyecto» y 26 millones para el resto.