
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha acordado la incorporación de cuatro nuevos vestigios al catálogo de símbolos y elementos que «constituyen expresiones de exaltación de la sublevación militar de 1936, la Guerra de España, la dictadura franquista y de sus conexiones con otros regímenes totalitarios», según la definición hecha por el Gobierno socialista.
En concreto, las resoluciones afectan al Monumento a la Victoria de Santa Cruz de Tenerife; al Monumento a los Rumanos Caídos, Ion Mota y Vasile Marín, en Majadahonda (Madrid); y a las inscripciones en honor a José Antonio Primo de Rivera existentes en las catedrales de Murcia y Almería.
El ministro socialista Ángel Víctor Torres cree que «retirar estos vestigios es un acto de dignidad democrática y una garantía de que las nuevas generaciones no hereden espacios públicos presididos por la exaltación del odio y la dictadura».
Torres ha trasladado que, desde el Ministerio, se está trabajando en el estudio de más vestigios, y ha recordado que se están ejecutando los procedimientos relativos a la Cruz de los Caídos de Cáceres y al Monumento a las Víctimas del Crucero Baleares, en Palma.
Asimismo, ha señalado la culminación «con éxito» de la retirada del panteón de Vjekoslav Luburic, en Carcaixent, mediante la retirada de la simbología de «exaltación fascista» y su futura contextualización histórica.