
El Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo ha desarrollado un dispositivo médico innovador capaz de reparar el tejido neuronal dañado por lesiones medulares traumáticas, un avance que abre nuevas expectativas terapéuticas para una patología actualmente sin cura.
El nuevo sistema combina biomateriales avanzados, liberación controlada de fármacos antifibróticos y estimulación eléctrica directa sobre la médula espinal, con el objetivo de favorecer la regeneración neuronal y la reconexión de los circuitos nerviosos dañados, según publica el diario La Verdad.
El avance se enmarca en el proyecto europeo DREIMS financiado por el Consejo Europeo de Innovación con 2,5 millones de euros, y desarrollado por un consorcio internacional de científicos e ingenieros bajo la dirección del grupo de Reparación Neural y Biomateriales del hospital toledano.
Según explicó el director del proyecto, el doctor Jorge Collazos, este tratamiento “supone un avance sin precedentes frente a una patología del sistema nervioso central altamente incapacitante y con enormes costes personales, sanitarios y sociales”. Las lesiones medulares interrumpen la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, provocando paraplejia o tetraplejia irreversible, pérdida de sensibilidad y graves disfunciones orgánicas, con elevados niveles de dependencia crónica.
El dispositivo es un implante bioeléctrico compuesto por microfibras electroconductoras recubiertas de proteínas que guían el crecimiento axonal, un hidrogel terapéutico que libera fármacos antifibróticos y un sistema implantable de estimulación eléctrica, diseñado para potenciar la reparación del tejido nervioso.
“Este sistema permite superar los principales obstáculos de la regeneración, como la fibrosis cicatricial, las cavidades tisulares o la falta de señales tróficas”, detalló Collazos, quien recordó que la tecnología ya ha demostrado resultados prometedores en modelos animales, concretamente en lesiones medulares por contusión en cerdos.
En la actualidad, los responsables del proyecto buscan financiación y alianzas estratégicas con fondos de capital riesgo, inversores institucionales y empresas del sector médico para avanzar hacia la fabricación del producto sanitario y el inicio de ensayos clínicos en humanos, previstos a partir de 2028. “DREIMS ofrece una oportunidad única para transformar el tratamiento de miles de pacientes”, concluyó el investigador.