
El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha citado a declarar como testigo al fiscal del Tribunal Supremo Diego Villafañe en el marco de la investigación sobre las presuntas maniobras de la denominada «fontanera» del PSOE, Leire Díez, para desacreditar e interferir en investigaciones que afectaban al Gobierno y al Partido Socialista. Junto a él también ha sido llamada a declarar la fiscal Beatriz López Pesquera, que participó en uno de los encuentros celebrados en la sede de la Fiscalía General del Estado.
Ambos comparecerán el próximo 15 de julio para explicar las reuniones mantenidas con Leire Díez y el abogado Jacobo Teijelo cuando Villafañe ocupaba el cargo de teniente fiscal de la Secretaría Técnica de la Fiscalía General, entonces dirigida por el hoy condenado exfiscal general del Estado Álvaro García Ortiz.
Las citaciones responden a una petición de las acusaciones populares. Estas también solicitaron que declararan García Ortiz, la entonces fiscal jefe de la Secretaría Técnica y el responsable de seguridad de la sede de la Fiscalía General. Sin embargo, Pedraz ha rechazado por el momento esas diligencias, aunque deja abierta la posibilidad de acordarlas más adelante «una vez se conozca el resultado de las anteriores testificales».
Según la información incorporada a la causa, Teijelo y Leire Díez acudieron en marzo y abril de 2025 a la sede de la Fiscalía General del Estado, en el Palacio de Fortuny. El objetivo era trasladar una serie de hechos que, a juicio del abogado, podían tener relevancia penal y plantear la presentación de varias denuncias.
La propia Fiscalía General explicó posteriormente al juez que el 6 de marzo de 2025 Villafañe y López Pesquera mantuvieron una primera reunión con Teijelo, mientras que una segunda tuvo lugar a finales de marzo o principios de abril únicamente con Villafañe. Según esa versión oficial, Leire Díez fue presentada como una «compañera de despacho» del abogado y tuvo una «intervención menor».
No obstante, durante su reciente declaración como investigado ante la Audiencia Nacional, Teijelo negó haber presentado a Leire Díez como una compañera del despacho. Además, cuando se celebraron aquellas reuniones, la identidad y las actuaciones de la exmilitante socialista ya habían sido publicadas por distintos medios de comunicación.
La investigación sostiene que una de las estrategias atribuidas a la trama consistía en impulsar denuncias para erosionar la credibilidad de jueces, fiscales y agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que investigaban causas sensibles para el PSOE.
Entre la documentación intervenida figura un mensaje enviado por Leire Díez a Jacobo Teijelo en el que le adelantaba: «Te llamarán de la FGE. Iré yo contigo». Posteriormente, informó del contenido de la reunión al expresidente de la SEPI Vicente Fernández —también investigado en la causa— asegurando que el abogado consideraba que debía asistir a todos los encuentros con la Fiscalía porque «complemento bien la parte jurídica».
A raíz de estos indicios, el juez Pedraz solicitó explicaciones a la Fiscalía General del Estado, actualmente dirigida por Teresa Peramato tras la condena de García Ortiz por la filtración de datos reservados relativos a la pareja de Isabel Díaz Ayuso.
En su respuesta, la Fiscalía sostuvo que García Ortiz fue informado únicamente después de celebrarse ambas reuniones, que ninguno de los fiscales recibió instrucciones del entonces fiscal general y que no se impulsó actuación alguna derivada de aquellos encuentros.
Las explicaciones ofrecidas por la Fiscalía General no convencieron a la Asociación de Fiscales (AF), mayoritaria en la carrera fiscal, que expresó su «profunda indignación» y reclamó aclaraciones sobre quién autorizó las reuniones, qué decisiones se adoptaron y por qué se actuó al margen de los cauces ordinarios.
La causa también ha puesto de manifiesto que no existe constancia documental de las visitas a la sede de la Fiscalía General, ya que no se registraron los accesos al edificio. Asimismo, la Fiscalía Anticorrupción nunca fue informada de estos encuentros, pese a que su jefe, Alejandro Luzón, figuraba entre los principales objetivos de la presunta trama investigada.
En la actualidad, los dos fiscales citados como testigos ocupan nuevos destinos concedidos en febrero. Diego Villafañe ejerce en la Fiscalía del Tribunal Supremo, mientras que Beatriz López Pesquera ha sido destinada a la Fiscalía de la Audiencia Nacional.