Ceuta ha registrado 15 denuncias por violación desde la invasión de inmigrantes según fuentes de la Guardia Civil citadas por Onda Cero en un contexto marcado por la presencia de numerosos menores y frecuentes altercados en distintos puntos de la ciudad.
La última agresión sexual investigada se produjo el viernes por la noche en la calle Lisboa, donde, según las mismas fuentes, tres inmigrantes, aparentemente hermanos, habrían intentado abusar sexualmente de una niña de 10 años. La investigación deberá determinar las circunstancias exactas de los hechos y la responsabilidad de los implicados.
La Guardia Civil ha identificado ya a unos 1.800 menores, a los que se ha colocado una pulsera identificativa. Fuentes citadas por El Mundo señalan que, tras su identificación, muchos regresan posteriormente a las calles, al no ser trasladados al CETI ni retornados a Marruecos.
La situación también está afectando a la actividad cotidiana de la ciudad. Las calles presentan una afluencia reducida y las playas registran una ocupación inferior a la habitual para un mes de agosto. Algunos establecimientos, especialmente supermercados, permanecen bajo vigilancia militar.
En el dispositivo desplegado participan cerca de 1.500 agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional, junto con efectivos militares.
Las fuentes policiales también han señalado deficiencias en los controles fronterizos, entre ellas problemas con el aire acondicionado y con los sistemas de identificación.
En uno de estos controles, la Guardia Civil detuvo a un inmigrante con antecedentes por terrorismo y otros delitos, que además tenía una orden de detención de Interpol. El detenido permanece en Ceuta mientras se completan los trámites para su extradición