El uso de dinero en efectivo sigue siendo una práctica habitual en el Ministerio de Transportes desde la etapa de José Luis Ábalos hasta la actual de Óscar Puente, según publica este jueves El Confidencial. Así lo reconoce el propio departamento en un documento remitido a uno de los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados, en el que detalla que entre 2018 y 2024 se realizaron pagos en metálico por un importe total de 402.749 euros para afrontar gastos derivados de la actividad ministerial.
En el escrito, Transportes desglosa las entregas efectuadas cada año por la Caja Pagadora Central y señala que los beneficiarios de estos fondos son el ministro de turno, su jefe de gabinete y otros altos cargos. Según los datos oficiales, el año con mayor volumen de pagos en efectivo fue 2021, cuando se repartieron 74.989 euros. Durante ese año, José Luis Ábalos ocupó la cartera hasta su destitución en julio de 2021 y posteriormente tomó el relevo Raquel Sánchez, que se mantuvo en el cargo hasta 2023 y es actualmente presidenta de Paradores. De acuerdo con la documentación, Sánchez y su equipo fueron los que más recursos en metálico requirieron de la caja de Transportes, con cifras también elevadas en 2022 (63.092 euros) y 2023 (62.285 euros).
Ni Ábalos ni Óscar Puente alcanzaron los 60.000 euros anuales de gasto en efectivo durante un año completo como ministros. Sin embargo, los datos reflejan un mayor uso del metálico bajo el mandato de Puente que en la etapa de Ábalos. En 2024, Puente y sus subordinados registraron pagos en efectivo por valor de 55.597 euros, mientras que Ábalos se quedó por debajo de esa cifra en 2018 (48.633 euros), 2019 (51.437) y 2020 (46.716).
El ministro Óscar Puente justificó la continuidad de esta práctica argumentando que el uso de tarjetas bancarias puede fomentar un mayor gasto. “El problema es que se dijo que con una tarjeta se pagaba más dinero”, afirmó. Los anticipos de caja a los que se refiere el documento de Transportes están regulados por una orden ministerial de 18 de octubre de 2018, aprobada cuando Ábalos estaba al frente del departamento, que limita el efectivo a atenciones de menor cuantía, imprevistos e indemnizaciones por razón del servicio.