«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
la operación se ha saldado con 27 detenidos

El narcotúnel de Ceuta revela una red con colaboradores dentro del puerto y sobornos de hasta 150.000 euros

Narcotúnel encontrado en Ceuta.

El hallazgo de un segundo narcotúnel en Ceuta, más sofisticado que el primero descubierto semanas atrás, ha permitido a la Policía Nacional desentrañar el funcionamiento interno de una organización criminal que operaba con precisión técnica, control logístico y posibles conexiones dentro de los sistemas de vigilancia del puerto.

Según la investigación, la red no sólo construyó una compleja infraestructura subterránea, sino que dominaba los mecanismos de control aduanero hasta el punto de conocer turnos, filtros y puntos críticos. Ese conocimiento resultaba clave para garantizar la salida de grandes cargamentos hacia la península sin levantar sospechas, lo que refuerza la hipótesis de apoyos internos.

El túnel, localizado bajo una nave industrial en el polígono del Tarajal, contaba con varios niveles, raíles, vagones y sistemas de bombeo e insonorización. Esta infraestructura permitía transportar la droga sin contacto visual entre los miembros de la organización y sin actividad detectable en superficie, lo que dificultaba su detección.

La investigación también apunta a la existencia de una red de colaboración dentro de los dispositivos de control. De hecho, los agentes han detenido nuevamente a un guardia civil ya investigado en la Operación Hades, una causa que destapó una presunta trama de connivencia en el puerto de Ceuta.

Las conversaciones intervenidas refuerzan esta línea. En ellas aparece el término «caimanes» para referirse a agentes con experiencia que, presuntamente, controlaban los tiempos de paso y exigían importantes cantidades de dinero a cambio de facilitar la salida de los alijos. Los investigadores sitúan estos pagos entre los 120.000 y los 150.000 euros por operación.

La capacidad operativa de la organización queda reflejada en los volúmenes manejados. Entre las operaciones atribuidas figura el envío de más de 15.000 kilos de hachís en un solo transporte hasta Almería. En total, el operativo ha permitido incautar más de 17 toneladas de droga.

La red, además, no se limitaba al eje Ceuta-Almería. La investigación ha detectado ramificaciones en otros puntos del país, especialmente en Galicia, donde varios implicados habrían buscado rutas alternativas tras el fracaso de envíos previos. En un registro en Pontevedra se intervinieron más de 200 kilos de hachís y cerca de un centenar de cocaína, lo que confirma la diversificación del negocio y la exploración de rutas marítimas hacia el noroeste.

El dispositivo policial, con más de 250 agentes, se ha saldado hasta el momento con 27 detenidos, decenas de registros en distintas provincias y la incautación de dinero en efectivo y vehículos de alta gama.

Más allá de la magnitud de la operación, la clave que emerge de la investigación es el grado de conocimiento interno que tenía la organización sobre los sistemas de control. La posibilidad de que personas con acceso a información sensible hayan facilitado el tránsito de la droga sitúa el foco en la vulnerabilidad de los dispositivos de vigilancia y en cómo estas redes logran expandirse cuando encuentran colaboración desde dentro.

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