El Papa León XIV, que se ha descrito «como un madrileño más», ha definido como «milagro de amor» el centro para personas sin hogar CEDIA 24 horas de Cáritas Madrid, situado en el barrio de Lucero, en el distrito de Latina, y ha llamado a mirar «a los ojos» a aquellas que personas que sufren.
Tras saludar a Niña Pastori por su actuación, el Pontífice se ha levantado y ha intentado adelantarse a la presentación de su intervención por parte del maestro de ceremonias, pero se ha corregido. Al ser finalmente presentado por el moderador del acto, León XIV ha dicho entre risas a los asistentes: «Como ven, yo tampoco he memorizado mi discurso. Estamos todos aquí en familia».
Posteriormente, ha agradecido la bienvenida de la ciudad de Madrid, que le ha hecho sentir «parte de una gran y maravillosa familia». «Quien está en Madrid, es de Madrid. Yo también estoy entre vosotros como un madrileño más», ha subrayado.
Tras recorrer las instalaciones del centro, que el año pasado atendió a 2.534 personas y dio plaza a 880 personas, ha recalcado que en este lugar «nadie se queda solo». A través de la escucha mutua, «se afrontan juntos los retos, sin ignorar la complejidad de las situaciones y sin dejar de lado las exigencias de la caridad y la justicia».
El Pontífice ha destacado la labor de CEDIA, que «recorre el camino del Evangelio, siguiendo las huellas de Jesús», para «sanar enfermedades y miserias y hacerlas suyas». Por ello, ha llamado a mirar «a los ojos» a quienes sufren y convertir la ayuda en «un encuentro de hermanos unidos en el único abrazo del Padre».
La artista Niña Pastori ha sido la encargada de amenizar el primer acto del Papa con la canción ‘Incomparable’. Precisamente, ha utilizado algunos de sus versos para destacar la labor de CEDIA. «En cada sueño te busqué y ninguno fue en balde. Sintetizan muy bien los testimonios que hemos escuchado y el trabajo que se lleva a cabo aquí cada día», ha señalado.
Considera que las puertas de este centro, «pequeñas de tamaño, pero inmensa en misericordia», han ayudado a muchos usuarios a «atravesar el oscuro túnel y un viaje lleno de incógnitas», especialmente con «la ayuda de quienes le tendieron la mano».
Asimismo, León XIV ha recordado los belenes de la capital, cuyas «luces, voces y sonidos» están dentro de cada uno. Ha descrito este lugar como un «belén» sencillo y acogedor que «con la ayuda de Dios» los trabajadores «preparan día a día para Jesús, presente en las personas que se asoman al umbral del centro en busca de ayuda».
«Como lema para esta visita se han elegido las palabras de Jesús a los discípulos: Alzad la mirada. Son una invitación a contemplar los campos que, maduros, esperan la cosecha, y nos recuerdan que la caridad no admite demoras. Si no se cosecha cuando el trigo está maduro, la cosecha se pierde y esta es nuestra responsabilidad ante quienes están necesitados», ha indicado.
Finalmente, León XIV ha recordado a la Virgen María. «A ella os confío a cada uno de vosotros y vuestro trabajo, en esta tierra que le está consagrada, deseando que el espíritu de su maternidad universal anime cada vez más el grito de la fe», ha concluido.