El Partido Popular ha colgado un cartel con los ODS de la Agenda 2030 en el municipio de Cartaya (Huelva), donde gobierna en coalición con el partido independiente ICAR. La gran pancarta, visible a la entrada de la localidad, luce con orgullo los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, acompañados del lema «Cartaya sostenible» y los logotipos del Ayuntamiento y de la Diputación de Huelva.
Este gesto visual refuerza el compromiso del PP con la Agenda 2030, una hoja de ruta global firmada por Mariano Rajoy en 2015 durante su mandato como presidente del Gobierno. Lejos de distanciarse de ella, el Partido Popular ha continuado aplicando los principios de este marco internacional en numerosos ayuntamientos y comunidades autónomas donde tiene responsabilidades de gobierno.
A pesar de que sectores del propio electorado del PP critican esta agenda por considerar que perjudica al campo y a la pesca, especialmente en zonas rurales como la Costa de Huelva, el cartel de Cartaya evidencia que el partido mantiene su adhesión a los postulados del desarrollo sostenible. Tanto es así, que en su propio programa electoral se incluyen propuestas alineadas con los ODS en materia de eficiencia energética, educación, agua o innovación.
El cartel ha generado revuelo en redes sociales, donde algunos usuarios han denunciado lo que consideran una «incoherencia» del PP al declararse en contra de ciertos efectos de la Agenda 2030 mientras la exhibe públicamente en municipios como Cartaya. «PP y PSOE, mismo perro con distinto collar», decía uno de los comentarios más compartidos.
El caso de Cartaya pone de manifiesto la doble narrativa de algunos partidos respecto a la Agenda 2030: mientras ciertos dirigentes nacionales adoptan una postura ambigua o incluso crítica con el plan global de la ONU, en el ámbito local se impulsa y se promociona como parte del discurso institucional.